Una familia tiene tres hijos. Calcula la probabilidad de que :
a) Los tres sean chicos.
b) No haya ningún chico.
c) Haya una chica y dos chicos.
Se supone que cada hijo es chico o chica con la misma probabilidad y que el sexo de uno no influye en el de los siguientes: los tres son independientes. Un resultado del experimento es la terna de los tres hijos por orden de nacimiento, y hay
ternas, todas igual de probables. Ojo: el orden importa, porque «chico, chico, chica» y «chica, chico, chico» son dos familias distintas aunque tengan los mismos hijos.
Escribimos H para chico y M para chica. Llamamos A al suceso «los tres son chicos», B a «no hay ningún chico» y C a «hay una chica y dos chicos». Estas son las ocho ternas.
| Los tres hijos | Nº de chicos HHH | 3 HHM | 2 HMH | 2 HMM | 1 MHH | 2 MHM | 1 MMH | 1 MMM | 0 |
|---|
En la tabla solo hay una terna con tres chicos, la HHH:
Los tres hijos son chicos una vez de cada ocho: el 12,5 %.
«Ningún chico» quiere decir que las tres sean chicas, y eso también es una sola terna, la MMM:
Sale el mismo resultado que en el apartado a), el 12,5 %, porque chicos y chicas son igual de probables.
Una chica y dos chicos son tres ternas, según en qué lugar nazca la chica: HHM, HMH y MHH.
Es el caso más frecuente de los tres, con el 37,5 %: hay tres maneras de conseguirlo y solo una de tener tres chicos.