Uno de los pasos para la fabricación del ácido sulfúrico comprende la reacción del dióxido de azufre con oxígeno para producir trióxido de azufre. En una ocasión se mezclaron 11 L de dióxido de azufre a 1,2 atm y 50 °C con oxígeno y se formaron 30 g de trióxido de azufre. Determina:
a) El rendimiento de la reacción.
b) Las moléculas de oxígeno que reaccionaron.
Dato: .
El enunciado cuenta la reacción con palabras: el dióxido de azufre,
, reacciona con oxígeno,
, y se produce trióxido de azufre,
. Los dos reactivos van a la izquierda de la flecha y el producto a la derecha:
Antes de contar nada hay que ajustarla, porque en una reacción química los átomos no se crean ni se destruyen, solo se reordenan: es la ley de conservación de la masa de Lavoisier, y obliga a que cada elemento aparezca el mismo número de veces a los dos lados de la flecha.
Se cuentan los átomos de cada elemento a los dos lados, con la ecuación tal y como está escrita:
No cuadra el oxígeno, así que hay que poner coeficientes delante de las fórmulas. Los subíndices no se tocan nunca: cambiarlos sería cambiar la sustancia. Se empieza por los elementos que aparecen en menos sitios y se deja el oxígeno para el final.
El azufre solo está en
y
, y con un 1 delante de cada uno ya cuadraría. Pero entonces habría que poner
delante de
, y los coeficientes tienen que ser números enteros: se multiplica todo por 2 y se pone un 2 delante de
y un 2 delante de
. Quedan 2 átomos a cada lado.
El oxígeno queda cuadrado con lo puesto hasta aquí. Quedan
átomos a cada lado.
La ecuación ajustada queda:
Y el recuento ya cuadra:
Ese 2 no lo pide el azufre, que ya aparecía una sola vez a cada lado, sino el oxígeno: cada
se lleva 3 átomos de oxígeno, un número impar, mientras que a la izquierda el oxígeno solo puede venir de 2 en 2, porque cada
aporta 2 y cada
otros 2. Hace falta, por tanto, un número par de
, y el menor es 2: con 2
se necesitan 6 átomos de oxígeno, que es justo lo que reúnen 2
(4 átomos) y 1
(2 átomos).
Con la ecuación ajustada delante, sus coeficientes ya dicen en qué proporción, medida en mol, intervienen las tres sustancias:
Debajo de cada sustancia se escribe lo que dice la ecuación y lo que da el enunciado, para ver de un vistazo por dónde hay que entrar:
| | | La ecuación, en mol | 2 mol de dióxido de azufre | 1 mol de oxígeno | 2 mol de trióxido de azufre Datos del enunciado | 11 L a 1,2 atm y 50 °C | | 30 g |
|---|
El enunciado dice que el dióxido de azufre se mezcló «con oxígeno», pero no dice cuánto: el oxígeno está en exceso y quien limita la reacción es el dióxido de azufre. Todo el problema cuelga, por tanto, de una sola cantidad: los mol de dióxido de azufre que se metieron en el recipiente.
Ese dato no viene ni en mol ni en gramos, sino como un gas encerrado: 11 L a 1,2 atm y 50 °C. El puente entre el estado de un gas y su cantidad de sustancia es la ecuación de estado de los gases ideales:
La constante que da el enunciado,
, está en atmósferas, litros, moles y kelvin, así que la presión y el volumen se pueden sustituir tal cual, pero la temperatura no: hay que llevarla a kelvin, que es la escala absoluta, sumándole 273.
Se despeja la cantidad de sustancia y se sustituye:
La estequiometría dice ahora cuánto trióxido de azufre saldría como máximo de ese dióxido. La ecuación ajustada lleva 2
y 2
, es decir, uno por cada uno, así que el factor de conversión deja la cantidad igual:
El enunciado dice en gramos lo que se obtuvo de verdad, así que ese máximo teórico hay que darlo también en gramos. El puente entre la cantidad de sustancia y la masa es la masa molar, que es lo que pesa un mol:
La del trióxido de azufre se obtiene sumando las masas atómicas del azufre y de sus tres oxígenos:
Y con ella, el máximo teórico de trióxido de azufre es:
Ahí termina el tronco común. Para cerrar los dos apartados hacen falta dos fórmulas más. La primera, para el apartado a), es la definición de rendimiento: el tanto por ciento que representa lo que se obtiene de verdad frente a lo que se obtendría si la reacción fuese perfecta.
Y la segunda, para el apartado b), es la constante de Avogadro, que es el número de entidades (átomos, moléculas) que hay en un mol y hace de puente entre los mol y las moléculas contadas de una en una.
Los dos números que pide la definición ya están calculados: la cantidad teórica es el máximo que se podría haber obtenido,
, y la cantidad real es la que dice el enunciado que se formó,
. Solo queda sustituir:
Es decir, de cada 100 g de trióxido de azufre que cabría esperar se recogen algo más de 75.
El punto de partida vuelve a ser el dióxido de azufre, cuya cantidad ya está calculada y no hay que repetirla:
. Lo que cambia es la proporción, porque ahora la otra sustancia es el oxígeno: la ecuación ajustada dice que por cada 2 mol de dióxido de azufre se consume 1 mol de oxígeno, la mitad.
Y de los mol a las moléculas, contadas de una en una, con la constante de Avogadro:
Los datos del enunciado tienen dos cifras significativas, así que la respuesta se redondea a:
Conviene decir en qué se apoya este último cálculo: se ha contado el oxígeno que se combina con todo el dióxido de azufre que se metió en el recipiente, entendiendo que el
de rendimiento se debe a lo que se pierde al recoger el trióxido y no a dióxido de azufre que se quedara sin reaccionar. El enunciado no lo aclara.