T3. Defectos de la visión: ametropías. (1 punto)
En un ojo emétrope, es decir, sin defectos, los rayos que llegan de un objeto situado en el infinito se enfocan exactamente sobre la retina con el cristalino relajado, y la acomodación permite enfocar también los objetos próximos. La distancia mínima de visión nítida es el punto próximo, en torno a
, y la máxima es el punto remoto, en el infinito.
Se llama ametropía a todo defecto en el que la imagen no se forma sobre la retina, sino delante o detrás de ella, y la visión resulta borrosa.

En la miopía el globo ocular es demasiado largo, o el cristalino converge en exceso, y la imagen de un objeto lejano se forma delante de la retina: el ojo miope ve mal de lejos y su punto remoto está a distancia finita.
En la hipermetropía ocurre lo contrario: el globo ocular es demasiado corto y la imagen de un objeto próximo se formaría detrás de la retina, de modo que el ojo ve mal de cerca.
La miopía se corrige anteponiendo una lente divergente, de potencia negativa, que separa los rayos antes de entrar en el ojo y retrasa la imagen hasta la retina. Para que un objeto en el infinito se vea nítido, la lente debe formar su imagen en el punto remoto
del ojo, de manera que su potencia es:
medida en dioptrías. La hipermetropía se corrige con una lente convergente, de potencia positiva, que adelanta la imagen hasta la retina transformando un objeto situado a
en una imagen virtual en el punto próximo real del ojo:
Existen otras dos ametropías frecuentes. En la presbicia, o vista cansada, el cristalino pierde elasticidad con la edad, disminuye la acomodación y el punto próximo se aleja; se corrige, como la hipermetropía, con lentes convergentes. En el astigmatismo la córnea no es perfectamente esférica y su curvatura depende de la dirección, de modo que no enfoca por igual en planos perpendiculares y la imagen aparece deformada; se corrige con lentes cilíndricas.
En resumen, quien ve mal de lejos, el miope, necesita lentes divergentes; quien ve mal de cerca, el hipermétrope y el présbita, necesita lentes convergentes; y el astígmata, lentes cilíndricas.