La función de costes es una parábola con las ramas hacia arriba, definida solo para
porque no tiene sentido producir una cantidad negativa. Se calcula su derivada, que es la herramienta de los dos primeros apartados.
El coste disminuye allí donde la derivada es negativa, así que se estudia su signo dentro del dominio.
Sí: el coste disminuye mientras la producción está por debajo de las tres unidades, es decir, en el intervalo
. A partir de ahí vuelve a crecer.
El mínimo está donde se anula la derivada, y el criterio de la segunda derivada lo confirma.
El coste es mínimo cuando se producen
unidades del artículo, y ese coste mínimo es de
miles de euros, es decir,
euros.
Basta evaluar la función en el origen, que es el término independiente de la parábola.
Si no se produjese nada, el coste sería de
miles de euros, es decir,
euros. Son los costes fijos de la empresa, que existen aunque no haya producción.
La función está expresada en miles de euros, de modo que
euros son
unidades de la función. Se plantea la ecuación y se resuelve.
Se descarta la solución negativa por no pertenecer al dominio, ya que la cantidad producida no puede ser negativa.
Si el coste fuera de
euros, la cantidad producida sería de
unidades.
Con lo calculado en los apartados anteriores la gráfica queda determinada: es una parábola de ramas hacia arriba que arranca en
, baja hasta su vértice
y después crece, pasando por
.
