La primera pregunta se contesta sustituyendo
en la función, recordando que
.
Al comienzo del año 2000 la ciudad tenía 1 millón de habitantes.
Para la segunda pregunta se plantea la ecuación
y se despeja
.
La incógnita está en el exponente, así que se toman logaritmos neperianos en los dos miembros.
Como
se cuenta desde el comienzo del año 2000, los 5,49 años caen dentro del sexto año de la serie.
La ciudad alcanzó los 2 millones de habitantes al cabo de
años, es decir, a mediados del año 2005.
La población aumenta donde la derivada es positiva y disminuye donde es negativa, así que se estudia el signo de
, que el enunciado nos proporciona.
No hace falta resolver ninguna ecuación: basta mirar el numerador y el denominador por separado.
El numerador es
, y una exponencial es siempre estrictamente positiva, luego el numerador nunca se anula ni cambia de signo.
El denominador es un cuadrado de una cantidad que además vale siempre más que 1, así que también es positivo.
La derivada es positiva en todo el dominio y no se anula nunca, de manera que la función no tiene ningún extremo relativo.
La población aumenta en todo el intervalo
y no disminuye en ningún momento.
A largo plazo significa hacer tender
a
. La clave en los dos límites es el comportamiento de la exponencial de exponente negativo.
Con eso, el límite de la población es inmediato.
El ritmo de crecimiento es la derivada, y su límite se calcula igual.
A largo plazo la población tiende a 4 millones de habitantes, valor que nunca llega a alcanzar: la recta
es una asíntota horizontal de la gráfica. El ritmo de crecimiento tiende a 0, es decir, la población sigue creciendo siempre, pero cada vez más despacio, y se va estabilizando en ese techo de 4 millones.
