T2. Inducción electromagnética: leyes de Faraday y Lenz. (1 punto)
La inducción electromagnética es la aparición de una fuerza electromotriz, y de una corriente si el circuito está cerrado, cuando varía el flujo del campo magnético que lo atraviesa. La descubrieron experimentalmente Faraday y Henry hacia 1831.

La magnitud clave es el flujo magnético a través de la superficie delimitada por el circuito:
donde
es el ángulo entre el campo y la normal a la superficie. Su unidad es el weber.
De esta expresión se deduce que el flujo puede variar de tres modos: cambiando el módulo del campo, cambiando el área del circuito o cambiando su orientación. Este último es el fundamento del generador de corriente alterna.
La ley de Faraday da el valor de la fuerza electromotriz inducida: es igual a la rapidez con que varía el flujo, cambiada de signo. Para una bobina de
espiras:
Cuanto más rápida es la variación del flujo, mayor es la fuerza electromotriz; si el flujo permanece constante, no se induce nada. Si el circuito tiene resistencia
, la corriente inducida vale
.
La ley de Lenz aporta el signo negativo: la corriente inducida circula en el sentido que se opone a la variación de flujo que la produce. El campo creado por esa corriente tiende, así, a mantener constante el flujo, oponiéndose tanto a su aumento como a su disminución.
La ley de Lenz es una manifestación del principio de conservación de la energía. La oposición al cambio obliga a realizar un trabajo mecánico para mantener la variación de flujo, y es ese trabajo el que se transforma en energía eléctrica. Si la corriente inducida reforzase el cambio en lugar de oponerse, se obtendría energía de la nada.