Lengua Castellana y Literatura II · Variedades de la lengua · Islas Canarias · 2025
Ejercicio resuelto de Lengua Castellana y Literatura II · 2025
(Por derechos de autor, el fragmento no se reproduce en Hodeia: Alexis Ravelo. . Está en la página 1 del PDF oficial del examen.)
Resuelve las siguientes cuestiones (expresión escrita, 3 puntos):
1. La lengua y sus hablantes (1 punto). Elige una opción entre las dos que siguen:
a. Señala dos enunciados del texto que reflejen un uso culto del lenguaje y justifica tu elección.
b. Señala dos enunciados del texto que reflejen un uso coloquial del lenguaje y justifica tu elección.
2. Comunicación (1 punto). Elige una opción entre las dos que siguen:
a. ¿A qué tipo de texto o modalidad textual pertenece el fragmento seleccionado? Señala sus rasgos.
b. ¿Qué funciones del lenguaje predominan en este texto? Justifica tu respuesta con ejemplos.
3. Reflexión sobre la lengua (1 punto). Elige una opción entre las dos que siguen:
a. Localiza dos marcadores discursivos de diferente tipo presentes en el texto y justifica su empleo.
b. Busca en el texto los elementos que integran el campo semántico de “temor” y justifica su empleo.
Solución
Se resuelven las dos opciones (el alumno elige una). El fragmento está en la página 1 del PDF; las líneas se cuentan del 1 al 19.
Se piden dos enunciados de uso culto, justificados: los que emplean cultismos, tecnicismos o un léxico propio de la lengua escrita y cuidada.
Primer ejemplo: las series de palabras sin sentido de las líneas 5-6, y , que el narrador recuerda de sus sueños; están formadas por cultismos y tecnicismos (, , ).
Segundo ejemplo: la comparación de la línea 16, en la que la agresividad se contagia , un tecnicismo de la biología y la química.
También la oración de la línea 9, que opone el miedo útil al pánico como (cultismo de origen griego).
Un enunciado culto es el de las líneas 5-6, donde el narrador recuerda combinaciones absurdas de palabras de sus sueños, como : son cultismos y términos poco frecuentes, impropios del habla cotidiana. Otro es el de la línea 16, que compara el contagio de la agresividad con la , un tecnicismo científico. Ambos muestran a un narrador con un vocabulario amplio y dan al texto un tono reflexivo e irónico.
Se piden dos enunciados de uso coloquial, justificados: expresiones propias del habla espontánea y familiar, con frases hechas, vulgarismos o léxico informal.
Primer ejemplo: la línea 14, , frase hecha coloquial para 'se estaba armando un gran alboroto'.
Segundo ejemplo: la línea 19, en la que el narrador teme salir (vulgarismo, 'perjudicado, malparado') si el vecino se le pone ('desafiante'). Otros: y (líneas 11 y 13), (línea 16) y (línea 13).
Un enunciado coloquial es el de la línea 14, donde el narrador comenta que , una frase hecha del habla familiar. Otro es el de la línea 19, con el vulgarismo y el adjetivo , propios del registro informal, igual que o para referirse al vecino. Este registro acerca la narración al habla de la calle, propia de la novela negra, y caracteriza al narrador, un hombre que ha pasado por la cárcel.
Se resuelven las dos opciones (el alumno elige una).
Se pide el tipo de texto o modalidad y sus rasgos.
Rasgos narrativos: un narrador en primera persona que cuenta hechos sucesivos (se despierta, oye la pelea, se levanta, se detiene ante la puerta), verbos de acción en pretérito perfecto simple (, , , , ), personajes (el narrador, Candi y Blas), un espacio (su piso y el de al lado, línea 19) y un tiempo (la madrugada, línea 1).
Otras secuencias: descriptiva, en las imágenes de los sueños (líneas 3-6), y reflexiva o argumentativa, en las opiniones sobre el miedo y el pánico (líneas 8-9) y sobre el contagio de la violencia (líneas 15-16).
Es un texto literario narrativo, un fragmento de novela negra. Lo cuenta un narrador en primera persona, el protagonista, que en esta escena es testigo de la pelea entre sus vecinos. Narra acciones en orden cronológico, con verbos en pretérito perfecto simple (despertó, tardé, noté, me senté, me levanté), y presenta personajes (el narrador, Candi y Blas), un espacio (dos pisos contiguos) y un tiempo (una madrugada). Incluye secuencias descriptivas, como las imágenes de sus pesadillas, y reflexivas, como la distinción entre el miedo y el pánico.
Se piden las funciones del lenguaje que predominan, con ejemplos.
Referencial o representativa: los hechos que se narran (líneas 10-13, la pelea; líneas 17-18, lo que hace el narrador).
Expresiva o emotiva: la primera persona que comunica sensaciones y opiniones (el contagio de la violencia, línea 15; la reflexión sobre el miedo, líneas 8-9).
Poética: es un texto literario, con imágenes oníricas (líneas 3-4), juegos de palabras (líneas 5-6) y comparaciones (línea 16).
La segunda persona genérica de las líneas 8-9 y 15-16 (, ) implica al lector: rasgo de función apelativa.
Predominan tres funciones. La representativa, porque el narrador informa de unos hechos: la pelea de Candi y Blas (líneas 10-13) y su decisión de levantarse (línea 17). La expresiva, porque cuenta en primera persona lo que siente y piensa, como el contagio de la violencia (línea 15) o su opinión de que el miedo sirve pero el pánico paraliza (líneas 8-9). Y la poética, propia de un texto literario, con las imágenes absurdas de sus sueños, como las (línea 3), y la comparación con la ósmosis (línea 16). La segunda persona genérica (te pone, te inmoviliza) añade un matiz apelativo, porque implica al lector.
Se resuelven las dos opciones (el alumno elige una).
Se piden dos marcadores discursivos de distinto tipo y su función.
(líneas 6 y 9): conector de contraste u oposición; en la línea 6 opone los sueños que a veces recuerda a lo habitual, que la mente los borre.
(línea 13): marcador de digresión, que introduce una información secundaria, el nombre del agresor.
(línea 19): conector de valor conclusivo o justificativo, que introduce el argumento final para no intervenir. Otro posible: (línea 6).
Un marcador es (líneas 6 y 9), conector de contraste: en la línea 9 opone la utilidad del miedo a la parálisis que provoca el pánico. Otro, de distinto tipo, es (línea 13), marcador de digresión que introduce un dato secundario, el nombre del vecino, con un tono despreocupado. Ambos dan cohesión al texto: el primero organiza la reflexión del narrador y el segundo imita el ritmo de la narración oral.
Se piden los elementos del campo semántico del temor y su función.
Componentes: (línea 8), y (líneas 8-9) y (línea 10); y, en torno a ellos, los efectos físicos y psíquicos del temor: los y la boca seca (línea 1), lo que (línea 6), (línea 8), (línea 9) y estar o alerta (líneas 8 y 16).
El campo semántico del temor lo forman , , y , junto a palabras que expresan sus efectos: , , , o . Su acumulación da cohesión al fragmento, cuyo primer párrafo gira en torno al miedo, y prepara la escena final: el narrador, que distingue el miedo útil del pánico paralizante, se detiene ante la puerta por temor a las consecuencias.
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