Sobre una carga que se mueve en presencia de los dos campos actúa la fuerza de Lorentz, que es la suma de un término eléctrico y otro magnético:
La fuerza eléctrica tiene la dirección y el sentido del campo eléctrico, porque el ion es positivo. La magnética es perpendicular a la vez a la velocidad y al campo magnético, y su sentido lo da la regla de la mano derecha aplicada al producto vectorial.
Tomando el eje
en el sentido de la velocidad y el campo magnético saliendo del papel, es decir, en el sentido positivo del eje
:
La fuerza magnética apunta, por tanto, hacia abajo. Para que pueda compensarse, la fuerza eléctrica ha de apuntar hacia arriba, lo que obliga a que el campo eléctrico esté dirigido también hacia arriba, hacia la placa negativa.

Un ion atraviesa el selector sin desviarse si su trayectoria es rectilínea, y eso ocurre cuando la fuerza resultante sobre él es nula. Como las dos fuerzas tienen la misma dirección y sentidos opuestos, basta con igualar sus módulos:
La carga se simplifica, de modo que la velocidad seleccionada no depende ni de la carga ni de la masa del ion: el selector deja pasar solo a los que llevan una velocidad concreta.
La velocidad seleccionada es
.
En la región de deflexión solo hay campo magnético, así que la única fuerza es la magnética:
Por ser un producto vectorial, esta fuerza es siempre perpendicular a la velocidad. Eso tiene dos consecuencias inmediatas:
i) No realiza trabajo, porque el trabajo es el producto escalar de la fuerza por el desplazamiento y ambos son perpendiculares. Por tanto no cambia la energía cinética y el módulo de la velocidad se mantiene constante.
ii) Al ser perpendicular a la velocidad y de módulo constante, actúa como fuerza centrípeta.
La trayectoria es, en consecuencia, una circunferencia recorrida con movimiento circular uniforme.
Como hipótesis simplificadora se desprecia el peso del ion frente a la fuerza magnética (y, con él, cualquier efecto gravitatorio), y se supone que el campo magnético es uniforme y que el ion se mueve en el vacío, sin chocar con otras partículas.

Se usa la expresión del radio deducida en el apartado anterior:
El ion de calibración describe una circunferencia de 25 cm de radio.
De la expresión del radio se despeja directamente la relación carga/masa:
Y como la velocidad que sale del selector es la misma para todos los iones, se puede sustituir por los campos del selector:
Con
,
y
fijos, el segundo miembro solo depende del radio, que es la única magnitud que hay que medir: se mide la distancia entre el punto de entrada y el de impacto en el detector, que es el diámetro
.
La relación carga/masa resulta así inversamente proporcional al radio: los iones que dejan la marca más cercana al punto de entrada son los de mayor relación carga/masa, y los que se desvían más, los de menor.