En la siguiente tabla se muestran, para una disolución acuosa, los valores de
frente a los de la concentración,
, de una sustancia desconocida.
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a) Explique si la sustancia es un ácido fuerte, un ácido débil, una base fuerte o una base débil. [1,25 puntos]
b) Dependiendo de su respuesta en el apartado anterior, calcule el
de una disolución
de esa sustancia o explique por qué no puede hacerlo. [1 punto]
c) Justifique si
se anula cuando
. [0,25 puntos]
La tabla da la concentración de iones oxonio,
, así que la sustancia libera protones al disolverse: es un
y no una base.
Para decidir si es fuerte o débil hay que mirar cómo crece esa concentración. Al pasar
de 0,060 a 0,12 y a 0,18 —es decir, al doble y al triple—, la concentración de oxonio pasa de
a
y
, también al doble y al triple. La relación es de proporcionalidad directa:
Y eso es lo propio de un
, que se disocia por completo:
Si fuera débil, la disociación sería un equilibrio regido por
y, con la aproximación habitual, se tendría
de modo que al triplicar la concentración de ácido la de oxonio solo se multiplicaría por
, y no por 3 como muestra la tabla.
Al tratarse de un ácido fuerte y monoprótico, la concentración de oxonio coincide con la del ácido —lo confirma la propia tabla, donde
para
—:
Es un pH muy bajo, como corresponde a una disolución concentrada de un ácido fuerte; el pOH sería
. El cálculo ha sido posible precisamente por ser fuerte: si fuera débil, haría falta conocer
para resolver el equilibrio.
No se anula. Aunque no haya nada disuelto, el propio disolvente se autoioniza:
y en agua pura a 25 °C queda
que corresponde al conocido pH = 7. La recta
no pasa exactamente por el origen: tiene una ordenada de
. Lo que ocurre es que para las concentraciones de la tabla, del orden de
, esa contribución es un millón de veces menor y se desprecia; solo habría que tenerla en cuenta en disoluciones extremadamente diluidas.