B.4.-Movimiento ondulatorio en una dimensión. Ecuación. Definición de las magnitudes. Velocidad de propagación. Distinción entre ondas transversales y ondas longitudinales. Ejemplos.
Una onda es la propagación de una perturbación por un medio, con transporte de energía y de cantidad de movimiento pero sin transporte neto de materia: cada punto del medio se limita a oscilar en torno a su posición de equilibrio mientras la perturbación avanza.
Se llama onda armónica a aquella en que cada punto del medio describe un movimiento armónico simple. Para una onda armónica que se propaga en una dimensión, en el sentido positivo del eje
, la ecuación de ondas es:
Las magnitudes que aparecen en ella son:
i)
, la elongación: separación de un punto del medio respecto de su posición de equilibrio en el instante
. Depende a la vez de la posición y del tiempo, y esa doble dependencia es lo que distingue una onda de una oscilación.
ii)
, la amplitud: valor máximo de la elongación.
iii)
, la frecuencia angular, y
, el número de onda, ligados al periodo y a la longitud de onda por:
iv)
, el periodo: tiempo que tarda un punto en completar una oscilación. Su inverso es la frecuencia,
, que se mide en hercios.
v)
, la longitud de onda: distancia entre dos puntos consecutivos que oscilan en fase; es el periodo espacial de la onda.
vi)
, la fase inicial, y
, la fase, que fija el estado de vibración de cada punto.
El signo del término
indica el sentido de propagación: negativo si la onda avanza hacia las
positivas y positivo si lo hace en sentido contrario.
La velocidad de propagación, o velocidad de fase, es la que lleva la perturbación al avanzar por el medio. En un periodo la onda recorre exactamente una longitud de onda:
No debe confundirse con la velocidad de oscilación de los puntos del medio,
, que es perpendicular a ella en las ondas transversales y varía en cada instante.
La velocidad de propagación depende únicamente de las propiedades del medio, no del foco: en una cuerda, de su tensión y su densidad lineal,
; en un gas, de su temperatura y su composición. Por eso, al cambiar de medio, la frecuencia se conserva —la impone el foco— mientras que la longitud de onda se ajusta a la nueva velocidad.
La distinción atiende a la dirección en que vibran los puntos del medio respecto de la dirección en que avanza la onda.

En una onda transversal los puntos del medio oscilan perpendicularmente a la dirección de propagación. La perturbación se ve como crestas y valles, y la longitud de onda se mide entre dos crestas consecutivas. Son transversales las ondas en una cuerda tensa, las ondas superficiales del agua y las ondas electromagnéticas, que además no necesitan medio material y son las únicas que pueden polarizarse, precisamente porque hay más de una dirección perpendicular a la de avance.
En una onda longitudinal los puntos oscilan en la misma dirección en que la onda se propaga. La perturbación se manifiesta como zonas alternas de compresión y de dilatación, y la longitud de onda se mide entre dos compresiones consecutivas. Es longitudinal el sonido en cualquier fluido, y también la onda que recorre un muelle al que se le da un golpe seco por un extremo.
Algunos medios admiten los dos tipos: en las ondas sísmicas, las ondas
son longitudinales y viajan más deprisa, mientras que las
son transversales y llegan después. Que las ondas
no atraviesen el núcleo terrestre fue precisamente la prueba de que este es líquido, ya que los fluidos no transmiten ondas transversales.