Una empresa dispone de la siguiente información relativa a sus elementos patrimoniales (en euros): capital social: 10.000; terrenos: 3.000; construcciones: 7.500; mercaderías: 3.500; aplicaciones informáticas: 500; inversiones financieras a largo plazo: 300; reservas: 3.250; proveedores, efectos comerciales: 5000; maquinaria: 6.500; amortización acumulada de construcciones: 3.300; clientes: 4.800; bancos e instituciones de crédito: 1.000; deudas a largo plazo con entidades de crédito: 3.850; Hacienda pública acreedora: 800; resultado del ejercicio: pendiente de determinar. [2,5 puntos]
a) Construya su balance, identificando sus masas patrimoniales. [1,25 puntos]
b) Analice el endeudamiento y solvencia de la empresa a través de ratios (al menos una ratio de cada concepto) planteando, si fuera necesario, posibles medidas a adoptar. [1,25 puntos]
Se ordenan los elementos por masas patrimoniales. Las aplicaciones informáticas son inmovilizado intangible y las inversiones financieras a largo plazo son inmovilizado financiero; ambas van, con el inmovilizado material, en el activo no corriente. La amortización acumulada de construcciones resta en el activo. En el pasivo, «proveedores, efectos comerciales» y la Hacienda pública acreedora vencen a corto plazo, y el resultado del ejercicio, que el enunciado deja por determinar, se obtiene por diferencia.
| ACTIVO | Importe (€) | PN Y PASIVO | Importe (€)
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| | Capital social | 10.000 Aplicaciones informáticas | 500 | Reservas | 3.250
| | Resultado del ejercicio | 900 Terrenos | 3.000 | | Construcciones | 7.500 | Deudas a largo plazo con entidades de crédito | 3.850 Maquinaria | 6.500 | | Amortización acumulada de construcciones | -3.300 | Proveedores, efectos comerciales | 5.000
| | Hacienda pública acreedora | 800
| | | Mercaderías | 3.500 | | Clientes | 4.800 | | Bancos e instituciones de crédito | 1.000 | | | | | |
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El resultado del ejercicio se despeja del equilibrio del balance:
€
€
€
El resultado del ejercicio es un beneficio de 900 €, con el que el balance cuadra en 23.800 €.
Se calculan dos ratios de endeudamiento y una de solvencia con las masas del balance anterior.
El endeudamiento, del 0,41, es correcto: los recursos ajenos financian el 41 % del activo y los propios el 59 % restante, dentro del intervalo de referencia de 0,4 a 0,6. La empresa conserva, por tanto, autonomía financiera y capacidad de endeudarse más si lo necesitara.
La solvencia, de 2,47, es holgada: el activo cubre casi dos veces y media el pasivo exigible, muy por encima del valor de referencia de 1,7 a 2. No hay riesgo alguno de quiebra técnica.
El punto débil es la calidad de la deuda: con 0,60, el 60 % de lo que la empresa debe vence dentro del año. Conviene mirarlo junto a la liquidez, que resulta ajustada:
El fondo de maniobra es positivo, de 3.500 €, y la ratio de liquidez está dentro de lo recomendable, así que la situación es sana; pero el disponible es escaso, apenas 1.000 € en bancos frente a 5.800 € de deudas inmediatas, y el activo corriente descansa sobre clientes y existencias.
Las medidas aconsejables van en esa dirección. Primero, renegociar parte de la deuda a corto plazo convirtiéndola en deuda a largo, lo que mejoraría la calidad de la deuda y aliviaría la tesorería. Segundo, reforzar el disponible acortando el periodo medio de cobro a clientes, que son 4.800 € pendientes, y ajustando el nivel de existencias. Y tercero, capitalizar el beneficio del ejercicio en lugar de repartirlo, dado que el resultado de 900 € es modesto y los fondos propios son la mejor garantía frente a los acreedores.