Se ha comprobado que las vacunas contra el SARS-CoV-2 provocan la síntesis de anticuerpos en el organismo, pero:
a) ¿Qué es un anticuerpo? [0,25 puntos]
b) ¿Qué tipo de biomolécula son? [0,25 puntos]
c) Mediante un esquema básico explique la estructura general de un anticuerpo. [0,25 puntos]
d) ¿Qué son los anticuerpos monoclonales? [0,25 puntos]
Un anticuerpo o inmunoglobulina es una molécula producida por las células plasmáticas, derivadas de los linfocitos B, capaz de reconocer y unirse de forma específica a un antígeno determinado.
Constituye el agente efector de la respuesta inmunitaria humoral: al unirse al antígeno lo neutraliza, lo aglutina, facilita su fagocitosis por opsonización y activa el sistema del complemento.
Son glucoproteínas, es decir, proteínas con cadenas de oligosacáridos unidas. Pertenecen a la fracción de las gammaglobulinas del plasma sanguíneo.

La molécula tiene forma de Y y está formada por cuatro cadenas polipeptídicas unidas por puentes disulfuro: dos cadenas pesadas, largas e idénticas entre sí, y dos cadenas ligeras, más cortas y también idénticas.
En cada cadena se distinguen una región variable, situada en el extremo amino de los brazos, cuya secuencia cambia de un anticuerpo a otro y que forma el parátopo —el hueco que reconoce al epítopo del antígeno—, y una región constante, prácticamente igual en todos los anticuerpos de una misma clase, que determina esa clase y su función efectora.
Por su forma, la molécula se divide en dos fragmentos Fab, los brazos, que son los que se unen al antígeno, y un fragmento Fc, el tronco, que reconocen los macrófagos y que activa el complemento. Como hay dos parátopos idénticos, el anticuerpo es bivalente y puede entrecruzar antígenos y aglutinarlos.
Son anticuerpos absolutamente idénticos entre sí, producidos por un único clon de células plasmáticas y dirigidos, por tanto, contra un solo epítopo del antígeno. Se distinguen de los policlonales, que son la mezcla de anticuerpos que produce el organismo de forma natural contra los distintos epítopos de un mismo antígeno.
Se obtienen por la técnica del hibridoma, desarrollada por Köhler y Milstein: se inmuniza un ratón con el antígeno, se extraen sus linfocitos B —que producen el anticuerpo deseado pero no se dividen indefinidamente— y se fusionan con células de mieloma, tumorales e inmortales pero que no producen anticuerpo. La célula híbrida resultante reúne ambas cualidades: fabrica un anticuerpo concreto y se multiplica sin límite en cultivo.
Sus aplicaciones son numerosas: pruebas diagnósticas, incluidos los test rápidos de embarazo y de antígenos; identificación de marcadores tumorales y de tipos celulares; y sobre todo terapia, ya que muchos de los fármacos biológicos actuales son anticuerpos monoclonales dirigidos contra células tumorales o contra mediadores de la inflamación en enfermedades autoinmunes.