a) Respecto a los anticuerpos ¿de qué tipo de molécula se trata? Dibuje su estructura e indique las diferentes partes. (1,0)
b) ¿Qué es una reacción inflamatoria? ¿Qué tipo de células se activan? ¿Qué tipo de inmunidad es? (1,0)
Los anticuerpos, llamados también inmunoglobulinas, son glucoproteínas: proteínas globulares con una fracción glucídica. Los producen las células plasmáticas, derivadas de los linfocitos B, y circulan disueltos en el plasma o quedan anclados en la membrana del propio linfocito.

Su estructura tiene forma de Y y está formada por cuatro cadenas polipeptídicas unidas por puentes disulfuro: dos cadenas pesadas o largas (H), que forman el tallo y parte de los brazos, y dos cadenas ligeras o cortas (L), que completan los brazos.
En esas cadenas se distinguen dos regiones. La región constante, que ocupa el tallo, es igual en todos los anticuerpos de una misma clase y constituye el fragmento Fc: es la parte que reconocen los fagocitos y las proteínas del complemento. La región variable, en los extremos de los brazos, cambia de un anticuerpo a otro y forma junto con la ligera el fragmento Fab; en su punta está el paratopo, el lugar que se une al epítopo del antígeno. Hay dos paratopos idénticos por molécula, uno en cada brazo, y esa bivalencia es la que permite unir dos antígenos a la vez y aglutinarlos. Entre los brazos y el tallo hay una región bisagra que da flexibilidad a la Y.
La reacción inflamatoria es la respuesta local del organismo ante una lesión de los tejidos o la entrada de un patógeno. Se reconoce por sus cuatro signos clásicos —enrojecimiento, calor, hinchazón y dolor— y su finalidad es triple: dificultar la proliferación del agente invasor, atraer al lugar a las células y las moléculas capaces de destruirlo y favorecer después la reparación del tejido dañado.
El mecanismo empieza con la liberación de histamina y de otros mediadores químicos, que dilatan los capilares y aumentan su permeabilidad; el mayor aporte de sangre explica el enrojecimiento y el calor, la salida de plasma al tejido explica la hinchazón, y la presión sobre las terminaciones nerviosas, el dolor. Por esos capilares más permeables salen los leucocitos hacia el foco, en un proceso llamado diapédesis, atraídos por quimiotaxis.
Las células que se activan son los mastocitos y los basófilos, que liberan la histamina; los fagocitos —neutrófilos primero y macrófagos después—, que engloban y digieren al patógeno; y las plaquetas, que participan en la coagulación de la zona. También intervienen las proteínas del complemento.
Es una respuesta de la inmunidad innata o inespecífica, y en concreto una barrera secundaria o interna: actúa de forma inmediata, igual frente a cualquier agente, no requiere contacto previo y no deja memoria inmunológica.