Un patógeno es todo agente capaz de causar una enfermedad en un organismo. Pueden serlo bacterias, virus, hongos, protozoos, gusanos parásitos e incluso proteínas, como los priones. Su capacidad de provocar daño se denomina patogenicidad, y el grado de ese daño, virulencia.
Una epidemia es la aparición en una comunidad de un número de casos de una enfermedad claramente superior al esperado en ese lugar y en ese periodo. Es, por tanto, un aumento brusco y transitorio de la incidencia, limitado a una zona.
Una pandemia es una epidemia que se ha extendido a varios países o continentes y afecta a un gran número de personas. La covid-19, declarada pandemia en marzo de 2020, es el ejemplo reciente.
Una enfermedad endémica es la que está presente de forma habitual y permanente en una zona geográfica determinada, con un número de casos más o menos constante a lo largo del tiempo. El paludismo en el África tropical o el dengue en Centroamérica lo son.
La diferencia entre los tres últimos términos es, en el fondo, la relación entre número de casos y extensión geográfica: la endemia es constante y local, la epidemia es un pico local y la pandemia es un pico global.
| Enfermedad | Agente | Tipo Gripe | Virus Influenza | Vírica Sida | VIH | Vírica Tuberculosis | Mycobacterium tuberculosis | Bacteriana Tétanos | Clostridium tetani | Bacteriana |
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La distinción tiene una consecuencia práctica de primer orden: las bacterianas se tratan con antibióticos, que actúan sobre estructuras propias de la bacteria —la pared, el ribosoma 70S—, mientras que las víricas no responden a ellos, porque el virus carece de esas dianas y se replica con la maquinaria de la propia célula.
La esterilización es la destrucción o eliminación de toda forma de vida presente en un material, incluidas las esporas bacterianas, que son las estructuras más resistentes. Se consigue con calor húmedo a presión —el autoclave, a
durante unos veinte minutos—, con calor seco, con radiaciones o con filtración. Su resultado es absoluto: el material queda estéril. Se emplea en el instrumental quirúrgico, en los medios de cultivo y en los productos que deben conservarse largo tiempo.
La pasteurización es un tratamiento térmico mucho más suave, que destruye las formas vegetativas de los microorganismos patógenos pero no las esporas ni todas las bacterias banales. Consiste en calentar a temperaturas moderadas durante un tiempo controlado y enfriar después con rapidez, por ejemplo a
durante quince segundos en la leche.
La diferencia fundamental es de grado y de finalidad. La esterilización elimina absolutamente todo, mientras que la pasteurización solo reduce la carga microbiana hasta hacer el alimento seguro. Y esa moderación es deliberada: un calentamiento intenso destruiría el sabor, el aroma y las vitaminas del alimento. El precio que se paga es que un producto pasteurizado no es estéril y debe conservarse en frío y consumirse en pocos días, mientras que uno esterilizado dura meses a temperatura ambiente.