Muchas enzimas no son activas por sí solas: necesitan un componente no proteico. Los cinco conceptos describen precisamente las piezas de esas enzimas y su relación:
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| Holoenzima | La enzima completa y activa, formada por la parte proteica más el componente no proteico |
| Apoenzima | La fracción exclusivamente proteica de la holoenzima; por sí sola carece de actividad |
| Cofactor | El componente no proteico que la apoenzima necesita para ser activa |
| Coenzima | Cofactor de naturaleza orgánica y unión débil, que se separa de la enzima tras la reacción |
| Grupo prostético | Cofactor unido a la apoenzima de forma permanente, normalmente covalente |
La relación entre ellos se resume en que la holoenzima es la suma de la apoenzima y el cofactor. El cofactor puede ser un ion metálico, como el
, el
o el
, o bien una molécula orgánica; y estas últimas se clasifican, según la fuerza con que se unan a la proteína, en coenzimas y grupos prostéticos.
La coenzima se une de manera transitoria: participa en la reacción, se modifica en ella y se libera para regenerarse en otra reacción distinta, de modo que actúa en realidad como un segundo sustrato que transporta electrones o grupos químicos de una enzima a otra. Son coenzimas el NAD, el FAD y el coenzima A.
El grupo prostético, en cambio, permanece unido a la apoenzima durante todo el ciclo catalítico y no se separa de ella. Es un grupo prostético el grupo hemo de la catalasa o de la hemoglobina.
Una vitamina es una biomolécula orgánica que el organismo necesita en cantidades muy pequeñas para funcionar correctamente y que no es capaz de sintetizar, o no en cantidad suficiente, de modo que ha de obtenerla de la dieta. No tiene función energética ni estructural, sino reguladora, y su carencia provoca enfermedades características llamadas avitaminosis. Se clasifican según su solubilidad en hidrosolubles, las del grupo B y la C, y liposolubles, las A, D, E y K.
La mayoría de las vitaminas hidrosolubles son precursoras de coenzimas o forman parte de ellas, y esa es precisamente la razón de que hagan falta en dosis tan pequeñas: al actuar como coenzimas se regeneran continuamente y no se consumen.
Un ejemplo es la vitamina
o niacina, que es el precursor de los coenzimas
y
, transportadores de electrones del catabolismo y del anabolismo. Serían igualmente válidas la vitamina
o riboflavina, precursora del FAD y del FMN, o la vitamina
o ácido pantoténico, que forma parte del coenzima A.