En los últimos años se han desarrollado sistemas de producción de anticuerpos humanos utilizando plantas transgénicas de alfalfa. Estos sistemas abaratan mucho el proceso, por lo que resultan muy prometedores para obtener anticuerpos que puedan usarse en diversas terapias humanas.
1. Indique cómo se llama la administración a un paciente de anticuerpos para tratar una enfermedad y explique tres tipos de reacción antígeno-anticuerpo que se pueden producir. [1 punto]
2. Explique qué es la biorremediación y señale tres ejemplos. [1 punto]
3. Indique un caso de inmunidad pasiva natural señalando qué tipo de inmunoglobulina está implicada en el proceso. [0,5 puntos]
La administración de anticuerpos ya fabricados a un paciente se llama
, y constituye una inmunización pasiva artificial: la protección es inmediata pero corta y no deja memoria inmunológica, porque el sistema inmunitario del enfermo no interviene.
Los anticuerpos administrados reaccionan con el antígeno de varias maneras, todas basadas en la unión específica del parátopo con el epítopo. Tres de ellas:
Cuando el antígeno está disuelto y es soluble, cada anticuerpo, al ser bivalente, une dos moléculas de antígeno y se forma una red tridimensional que acaba siendo demasiado grande para permanecer en disolución y precipita.
Es lo mismo pero con antígenos que están en la superficie de partículas o células —bacterias, hematíes—: los anticuerpos las entrecruzan y las hacen agruparse en grumos visibles, lo que impide su dispersión y facilita que los fagocitos las engullan. Es el fundamento de las pruebas de grupo sanguíneo.
El anticuerpo se une al antígeno tapando la zona con la que este ejerce su acción, de modo que lo inactiva sin destruirlo: bloquea el punto por el que un virus reconoce a su célula diana o el centro activo de una toxina.
Podrían citarse también la opsonización, que marca al microorganismo para el fagocito, y la activación del sistema del complemento, que acaba lisando la célula.
La biorremediación es el empleo de
—microorganismos, plantas u hongos— o de sus enzimas para
de un medio y devolverlo a un estado aceptable. Se aprovecha la capacidad metabólica de esos organismos para usar el contaminante como sustrato o para acumularlo, y frente a los métodos físico-químicos tiene la ventaja de ser barata, poder aplicarse in situ y no generar residuos nuevos.
Tres ejemplos:
Bacterias degradadoras de hidrocarburos, como
y
, empleadas en los vertidos de petróleo: oxidan los hidrocarburos hasta
y agua, y su acción se estimula añadiendo nitrógeno y fósforo al agua o a la playa contaminada.
Fitorremediación con plantas, como el chopo transgénico que transforma el mercurio iónico en mercurio volátil, o el girasol y la mostaza, que extraen metales pesados del suelo y los acumulan en sus hojas, que después se cosechan.
Los fangos activos de las depuradoras de aguas residuales, donde consorcios de bacterias y protozoos degradan la materia orgánica disuelta y las bacterias nitrificantes y desnitrificantes retiran el nitrógeno antes de devolver el agua al río.
El caso característico es la
. Es pasiva porque el niño recibe anticuerpos ya fabricados y su propio sistema inmunitario no participa, y es natural porque ocurre sin intervención médica, como parte del ciclo biológico.
Se da por dos vías, cada una con su inmunoglobulina:
A través de la
, durante la gestación, pasa la
materna. Es la única clase capaz de atravesarla, porque el sincitiotrofoblasto tiene receptores específicos para su fragmento
. Gracias a ella el recién nacido llega al mundo con el repertorio de anticuerpos de su madre, que le protege durante los primeros meses mientras madura el suyo.
A través del
pasa la
, que es dimérica y resiste el pH y las proteasas del tubo digestivo. No se absorbe, sino que permanece en la luz intestinal recubriendo la mucosa y neutralizando allí los patógenos, que es donde más los encuentra un lactante.