Respecto a la siguiente imagen:

a) ¿Qué tipo de inmunización se está llevando a cabo en la imagen A? ¿Qué tipo de respuesta inmune se presenta en la imagen B? [0,4 puntos]
b) Describa qué células inmunitarias están implicadas en la respuesta inmune representada en la imagen B y su función. [0,2 puntos]
c) ¿Qué molécula contiene el vial representado en la imagen C obtenido a partir de la sangre del roedor? ¿Qué tipo de molécula es? Detalle la respuesta lo máximo posible. [0,2 puntos]
d) ¿Qué tipo de inmunidad proporcionará la administración del contenido del vial C a otro animal? ¿Cómo se denomina este tipo de tratamiento? ¿Cuándo se utilizaría? [0,6 puntos]
e) Si se administra la misma inyección a otro ratón que ya tuvo contacto previo con el contenido de la jeringuilla, ¿qué tipo de respuesta inmune se producirá en este ratón? ¿Qué diferencia habría en el tipo de moléculas que predominan en la respuesta inmune de cada ratón? Justifique su respuesta. [0,6 puntos]
En la imagen A se está llevando a cabo una inmunización activa artificial. Se inyecta al ratón un antígeno con el fin de que sea su propio sistema inmunitario el que reaccione y fabrique los anticuerpos —de ahí que sea activa—, y esa exposición al antígeno se provoca deliberadamente en el laboratorio, no ocurre de forma espontánea —de ahí que sea artificial—.
En la imagen B se presenta una respuesta inmune primaria y de tipo humoral. Es primaria porque es el primer contacto del animal con ese antígeno: el sistema inmunitario ha tenido que seleccionar y activar los linfocitos vírgenes específicos, de modo que la respuesta ha tardado varios días en aparecer y el título alcanzado es moderado. Y es humoral porque lo que se observa en el ratón es la aparición de anticuerpos circulantes.
Las células implicadas son los linfocitos B y las células plasmáticas en que estos se diferencian. El linfocito B reconoce el antígeno mediante los anticuerpos de su membrana, se activa —normalmente con la colaboración de los linfocitos T colaboradores y de las células presentadoras de antígeno— y prolifera formando un clon. Las células de ese clon se diferencian en dos direcciones: en células plasmáticas, encargadas de sintetizar y secretar grandes cantidades de anticuerpos específicos contra ese antígeno, y en linfocitos B de memoria, que permanecen en el organismo y son los responsables de que una segunda exposición desencadene una respuesta mucho más rápida e intensa.
El vial contiene los anticuerpos o inmunoglobulinas que el ratón ha fabricado tras la inmunización, obtenidos separando el suero de su sangre. Como el animal está atravesando una respuesta primaria, el isotipo predominante será la IgM.
En cuanto a su naturaleza, los anticuerpos son glucoproteínas, es decir, proteínas con una fracción glucídica asociada. Cada unidad está formada por cuatro cadenas polipeptídicas —dos pesadas y dos ligeras— unidas por puentes disulfuro y dispuestas en forma de Y. En cada cadena se distingue una región variable, que constituye los dos centros de unión al antígeno y explica la especificidad, y una región constante, que determina el isotipo y media las funciones efectoras. La IgM, en particular, circula como pentámero, es decir, como cinco de estas unidades unidas por una cadena J.
Proporcionará una inmunidad pasiva artificial. Es pasiva porque el animal receptor no fabrica nada: recibe anticuerpos ya elaborados por otro organismo, de manera que no se activan sus linfocitos ni se genera memoria inmunológica. Y es artificial porque esa transferencia se realiza deliberadamente mediante una inyección.
El tratamiento se denomina sueroterapia o seroterapia, y al preparado se le llama suero o antisuero.
Se utiliza cuando se necesita una protección inmediata y no hay tiempo de esperar a que el organismo monte su propia respuesta. Es el caso de una persona que ya ha sido infectada o expuesta al patógeno —una mordedura de animal con riesgo de rabia, una herida con riesgo de tétanos—, de las intoxicaciones por venenos de serpiente o de picaduras, y de los pacientes inmunodeprimidos, incapaces de generar una respuesta eficaz por sí mismos. Su gran inconveniente es que la protección solo dura unas semanas, hasta que los anticuerpos inyectados se degradan.
En ese segundo ratón se producirá una respuesta inmune secundaria, porque su sistema inmunitario ya conserva linfocitos B y T de memoria específicos generados en el contacto anterior con ese mismo antígeno.
La diferencia en las moléculas predominantes es la siguiente. En el primer ratón, que atraviesa una respuesta primaria, el isotipo mayoritario en los primeros días es la IgM, el primer anticuerpo que sintetizan las células plasmáticas antes de que se produzca el cambio de clase. En el segundo ratón predomina la IgG, porque sus linfocitos de memoria ya experimentaron en el contacto previo el cambio de isotipo y la maduración de la afinidad, y al reactivarse se diferencian directamente en células plasmáticas secretoras de IgG de alta afinidad.
Además del isotipo, la respuesta secundaria difiere en la cinética: el periodo de latencia entre la entrada del antígeno y la aparición de los anticuerpos es mucho más corto, la cantidad de anticuerpos producida es mucho mayor, su afinidad por el antígeno es más alta y permanecen en sangre durante más tiempo.
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| Isotipo predominante | IgM | IgG |
| Periodo de latencia | Largo, de días | Corto, de horas |
| Cantidad de anticuerpos | Moderada | Muy elevada |
| Afinidad y duración | Menores | Mayores |