En las tres moléculas el carbono aporta 4 electrones de valencia, el hidrógeno 1 y el oxígeno 6, y se reparten hasta que cada carbono y cada oxígeno queden con ocho electrones y cada hidrógeno con dos.

(eteno): 12 electrones de valencia. Cada carbono se une a dos hidrógenos y los dos carbonos comparten dos pares entre sí, formando un doble enlace. Ningún átomo queda con pares libres.
(etino): 10 electrones. Cada carbono se une a un solo hidrógeno, de modo que para completar el octeto los dos carbonos comparten tres pares: triple enlace.
(metanol): 14 electrones. El carbono se une a tres hidrógenos y al oxígeno; el oxígeno se une al carbono y a un hidrógeno, y
.
La regla es contar las zonas de densidad electrónica alrededor del carbono, entendiendo por zona un enlace, sencillo o múltiple, o un par libre. Ese número es el de orbitales híbridos necesarios. Y en cuanto a los enlaces: en un enlace múltiple, el primero es siempre
y los demás son
.
: cada carbono tiene tres zonas (dos C–H y el doble enlace), luego hibridación
, con los tres híbridos a 120° en un plano y un orbital
sin hibridar perpendicular.
La molécula tiene 5 enlaces
(cuatro C–H y uno C–C) y
, el que forman los dos orbitales
paralelos al solaparse lateralmente. La molécula es plana.
: cada carbono tiene dos zonas (un C–H y el triple enlace), luego hibridación
, con los dos híbridos a 180° y
orbitales
sin hibridar, perpendiculares entre sí.
Hay 3 enlaces
(dos C–H y uno C–C) y
. La molécula es lineal.
: el carbono tiene cuatro zonas, los cuatro enlaces simples, luego hibridación
, tetraédrica.
Todos los enlaces son sencillos, así que hay 5 enlaces
(tres C–H, uno C–O y uno O–H) y
. El oxígeno también es
, con dos híbridos ocupados por sus pares libres, y por eso el ángulo C–O–H es parecido al del agua.