Pregunta 10. El sistema inmunitario adaptativo depende de muchos factores, como la edad, la dieta, el grado de obesidad y los tratamientos farmacológicos.\na. Explica dos características de la respuesta del sistema inmunitario adaptativo. (Calificación 0.5 puntos)\nb. Señala dos diferencias entre los linfocitos B y los linfocitos T. (Calificación 0.5 puntos)\nc. ¿Qué nombre reciben las enfermedades ocasionadas por un reconocimiento erróneo por el sistema inmune de los componentes propios del organismo como extraños? Pon un ejemplo de este tipo de enfermedad. (Calificación 0.5 puntos)\nd. Uno de los efectos de la intoxicación por plomo es el bloqueo de la actividad del nucleólo. Explica qué efecto tendrá este tipo de intoxicación sobre las células plasmáticas y si la intoxicación por plomo causará inmunodeficiencia. (Calificación 0.5 puntos)\n
La respuesta se dirige contra un antígeno concreto y solo contra él. Cada linfocito lleva en su membrana un receptor de un único tipo, capaz de reconocer un determinante antigénico o epítopo determinado, y solo se activan los clones cuyo receptor encaja con el antígeno que ha entrado. Por eso los anticuerpos producidos contra el sarampión no sirven contra la gripe.
Tras el primer contacto, una parte de los linfocitos activados queda como células de memoria de vida larga. Si el mismo antígeno vuelve a aparecer, la respuesta secundaria es mucho más rápida —dos o tres días en lugar de una o dos semanas—, más intensa y de mayor afinidad. Es lo que permite pasar una enfermedad una sola vez y el fundamento de las vacunas.
Podrían citarse otras dos: la diversidad, que permite reconocer millones de antígenos distintos, y la tolerancia a lo propio, que evita atacar a las moléculas del propio organismo.
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| Dónde maduran | En la médula ósea | En el timo |
| Tipo de respuesta | Humoral: se diferencian en células plasmáticas y secretan anticuerpos | Celular: destruyen células infectadas o regulan la respuesta |
| Reconocimiento del antígeno | Lo reconocen libre, tal cual, con su inmunoglobulina de membrana | Solo lo reconocen procesado y presentado sobre las moléculas del complejo principal de histocompatibilidad |
Con dos de estas diferencias basta. Los dos tipos proceden de la misma célula madre de la médula ósea y cooperan estrechamente: los linfocitos T colaboradores son los que autorizan a los B a producir anticuerpos.
Se llaman enfermedades
, y el fenómeno de fondo es la pérdida de la tolerancia a lo propio: el sistema inmunitario fabrica autoanticuerpos o linfocitos autorreactivos que atacan a moléculas y células del propio organismo.
Un ejemplo es la
, en la que los linfocitos T destruyen las células
de los islotes del páncreas y el enfermo deja de producir insulina. Valdrían igualmente la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico, la esclerosis múltiple o la enfermedad celíaca.
El nucléolo es la región del núcleo donde se sintetiza el ARN ribosómico y se ensamblan las subunidades del ribosoma, de modo que bloquearlo equivale a
y, por tanto, sin capacidad de sintetizar proteínas en cantidad.
El efecto sobre las células plasmáticas es especialmente grave, porque son las células más especializadas del organismo en la
: fabrican y liberan miles de moléculas de anticuerpo por segundo, y para ello tienen un nucléolo prominente y un retículo endoplasmático rugoso enormemente desarrollado, es decir, un consumo de ribosomas altísimo. Sin nucléolo funcional, su producción de inmunoglobulinas se desploma.
Y sí, la intoxicación
: al faltar anticuerpos, la respuesta humoral queda comprometida y el organismo pierde la defensa frente a bacterias extracelulares y toxinas. Se trata de una inmunodeficiencia adquirida o secundaria, provocada por un agente tóxico externo, y no de una alteración congénita.