La gráfica muestra la variación de la cantidad de ADN a lo largo del ciclo celular. [2 puntos]

a) Indique el nombre de la etapa B del ciclo celular. Justifique su respuesta.
b) ¿Qué proceso engloba las etapas D, E y F? Justifique la respuesta. ¿Qué tipos celulares lo llevan a cabo?
c) ¿Qué suceso ocurre en el núcleo celular en la etapa D? Explique el significado biológico del proceso.
d) Describa la diferencia que existe entre los cromosomas de la etapa E y de la etapa F.
La etapa B es la fase S o de síntesis de la interfase.
Se reconoce porque en ella la cantidad de ADN pasa de 60 a 120 pg, es decir, se duplica: es el tramo de la gráfica en el que la curva sube. Esa duplicación corresponde a la replicación semiconservativa del ADN, tras la cual cada cromosoma queda formado por dos cromátidas hermanas idénticas unidas por el centrómero.
Las etapas D, E y F corresponden a la meiosis.
La justificación está en la gráfica: la cantidad de ADN se reduce a la mitad dos veces seguidas, de 120 a 60 pg (primera división meiótica, etapa D) y de 60 a 30 pg (segunda división meiótica, entre E y F). En una mitosis solo habría una reducción, de 120 a 60 pg, y las células hijas conservarían la dotación de partida. Aquí se termina con 30 pg, la mitad del ADN de la célula inicial: las células resultantes son haploides.
La llevan a cabo las células germinales de los organismos con reproducción sexual, en las gónadas, para formar los gametos (o las esporas, en el caso de los vegetales).
En la etapa D tiene lugar la primera división meiótica. En su profase I los cromosomas homólogos se aparean formando bivalentes o tétradas (sinapsis) e intercambian fragmentos en el sobrecruzamiento o entrecruzamiento; después, en la anafase I, los homólogos se separan y migran a polos opuestos, de modo que cada célula hija recibe solo uno de cada pareja. Por eso la cantidad de ADN cae de 120 a 60 pg y la célula pasa de diploide a haploide.
Su significado biológico es doble: la reducción cromosómica permite que la fecundación restablezca la dotación de la especie sin duplicarla en cada generación, y el sobrecruzamiento, junto con el reparto al azar de los homólogos, genera una enorme variabilidad genética, que es la materia prima de la evolución.
En la etapa E, tras la primera división, la célula es ya haploide, pero cada uno de sus cromosomas conserva las dos cromátidas hermanas que se habían formado en la fase S; de ahí que le corresponda una cantidad de ADN de 60 pg.
En la etapa F, tras la segunda división meiótica, las cromátidas hermanas se han separado y cada cromosoma está formado por una sola cromátida, con 30 pg de ADN. El número de cromosomas es el mismo en las dos etapas: lo que cambia es la cantidad de ADN por cromosoma.