La biotecnología aplicada a la inmunología ha permitido el diseño de biosensores y pruebas diagnósticas de alta sensibilidad, para detectar trazas mínimas de patógenos en el organismo, lo cual es vital en la detección temprana de enfermedades y genera un beneficio directo para la salud pública y la medicina personalizada.
a) ¿Qué tipo de biotecnología emplearías para limpiar suelos y aguas contaminadas? Razona la respuesta. [0,4 puntos]
b) ¿Qué papel juega la biotecnología verde en el desarrollo de la agricultura sostenible? [0,4 puntos]
c) ¿Qué implicaciones puede tener la clonación en la biodiversidad y la conservación de especies en peligro de extinción? [0,2 puntos]
d) ¿En qué consiste la memoria inmunológica? [0,4 puntos]
e) Imagina que pruebas por primera vez unas gambas, y después de un tiempo decides repetir la experiencia, solo que en esta segunda ocasión manifiestas síntomas típicos de una alergia alimentaria. Explica por qué la primera vez no presentaste síntomas, y razona si podrías experimentar una reacción alérgica si las volvieras a consumir por tercera vez. [0,6 puntos]
La
o medioambiental, que aplica microorganismos y plantas a la protección y recuperación del medio.
La técnica concreta es la
: se emplean bacterias y hongos capaces de degradar el contaminante —hidrocarburos, pesticidas, disolventes— y transformarlo en sustancias inocuas, o plantas que acumulan metales pesados del suelo (fitorremediación). Es preferible a los métodos fisicoquímicos porque resulta más barata, actúa sobre el terreno y no genera residuos secundarios.
La biotecnología verde es la aplicada a la agricultura, y contribuye a la sostenibilidad de varias formas: obtiene plantas transgénicas resistentes a plagas, lo que reduce el uso de insecticidas; plantas tolerantes a la sequía o a la salinidad, que permiten cultivar terrenos difíciles y ahorrar agua; variedades con mayor rendimiento o mejor valor nutritivo, como el arroz dorado enriquecido en provitamina A; y técnicas de cultivo in vitro y micropropagación para multiplicar plantas sanas y conservar variedades locales.
El resultado es una producción mayor con menos superficie, menos agroquímicos y menos consumo de agua, aunque exige evaluar sus riesgos ambientales y su regulación.
Permite recuperar ejemplares de especies con muy pocos individuos, o incluso extinguidas, a partir de material genético conservado, y aumentar así el tamaño de sus poblaciones. Ahora bien, los clones son genéticamente idénticos, de modo que la clonación no aporta variabilidad: una población clonada tiene escasa capacidad de adaptación y es muy vulnerable ante enfermedades o cambios ambientales. Es, por tanto, una herramienta de apoyo, no un sustituto de la conservación de los hábitats.
Es la capacidad del sistema inmunitario específico de reconocer un antígeno con el que ya ha tenido contacto y responder frente a él de forma más rápida e intensa.
Durante el primer contacto —respuesta primaria— los linfocitos B y T que reconocen al antígeno se multiplican y, además de las células efectoras, generan
de vida muy larga. Si el antígeno reaparece, esas células lo reconocen de inmediato y desencadenan la respuesta secundaria: periodo de latencia mucho más corto, mayor concentración de anticuerpos, de mayor afinidad y más duraderos. En esa memoria se basa la eficacia de las vacunas.
La primera vez no hubo síntomas porque ese contacto fue la fase de
: las proteínas de la gamba actuaron como alérgeno y provocaron una respuesta primaria en la que se produjeron anticuerpos
específicos. Esas IgE se fijaron por su fracción constante a la membrana de los mastocitos y los basófilos, dejándolos preparados, pero sin desencadenar todavía ninguna reacción.
En el segundo contacto el alérgeno se unió directamente a las IgE ya ancladas y provocó la
de esas células, que liberaron histamina y otros mediadores responsables de los síntomas: picor, urticaria, hinchazón, dificultad respiratoria.
En un tercer consumo la reacción volvería a producirse, y previsiblemente con la misma intensidad o mayor, porque la memoria inmunológica persiste y cada exposición mantiene o incrementa el nivel de IgE específicas. Por eso el tratamiento consiste en evitar el alimento, y conviene tener presente que una reacción alérgica puede agravarse hasta un choque anafiláctico.