Cuando hablamos de las vitaminas, siempre se citan las enfermedades carenciales, pero:
a) ¿Qué características generales tienen los compuestos denominados como vitaminas? [0,4 puntos]
b) ¿Qué es una enfermedad carencial? [0,4 puntos]
c) ¿Pueden aparecer este tipo de enfermedades por otros motivos? Justifique la respuesta. [0,2 puntos]
Las vitaminas son biomoléculas orgánicas de estructura química muy variada que comparten cuatro rasgos.
Son imprescindibles para el funcionamiento del organismo, pero se necesitan en cantidades muy pequeñas, del orden de miligramos o microgramos al día.
El organismo no puede sintetizarlas, o no en cantidad suficiente, de modo que han de tomarse de la dieta; algunas se obtienen a partir de precursores llamados provitaminas, como el
-caroteno.
Su función no es energética ni estructural, sino reguladora: la mayoría actúan como coenzimas o como precursores de coenzimas, acompañando a las enzimas en las reacciones del metabolismo.
Se clasifican según su solubilidad en hidrosolubles —las del complejo B y la C, que no se almacenan y cuyo exceso se elimina por la orina— y liposolubles —A, D, E y K, que se acumulan en el hígado y en el tejido adiposo y cuyo exceso puede ser tóxico.
Conviene añadir que la condición de vitamina depende de la especie: el ácido ascórbico lo es para el ser humano, pero no para la mayoría de los mamíferos, que lo sintetizan.
Es la enfermedad que aparece por la falta o el aporte insuficiente de un nutriente esencial, en este caso de una vitamina. Si la carencia es total se habla de avitaminosis y si es parcial, de hipovitaminosis.
Como cada vitamina interviene en reacciones concretas, cada carencia produce un cuadro característico: el escorbuto por falta de vitamina C, con hemorragias y mala cicatrización al no hidroxilarse bien el colágeno; el beriberi por falta de vitamina
, con trastornos nerviosos y cardíacos; la ceguera nocturna y la xeroftalmía por falta de vitamina A; el raquitismo y la osteomalacia por falta de vitamina D; o la anemia perniciosa por falta de vitamina
.
Son enfermedades que se curan administrando la vitamina que falta, siempre que no se haya llegado a lesiones irreversibles.
Sí. La causa más evidente es una dieta pobre o desequilibrada, pero no es la única.
Puede haber un aporte correcto y aun así una carencia si falla la absorción intestinal, como ocurre en la enfermedad celíaca, en la enfermedad de Crohn o tras una cirugía digestiva; en el caso de las vitaminas liposolubles basta con que falten las sales biliares para que no se absorban.
Puede fallar también el transporte o el aprovechamiento: la vitamina
necesita el factor intrínseco que segrega el estómago, y su ausencia produce anemia perniciosa aunque la dieta sea correcta.
Puede aumentar la necesidad por encima del aporte habitual, como en el embarazo, la lactancia, el crecimiento o determinadas enfermedades.
Y puede haber destrucción de la vitamina —muchas se degradan con el calor del cocinado o con la luz— o eliminación de la flora intestinal que la sintetiza, como sucede con la vitamina K tras un tratamiento prolongado con antibióticos. Determinados fármacos y el alcoholismo crónico interfieren igualmente en su metabolismo.