En los cuatro casos se procede igual: se cuentan los electrones de valencia, se reparten en enlaces y pares libres hasta completar los octetos, se cuenta el número de zonas de densidad electrónica alrededor del átomo central —que fija la hibridación y la disposición de los pares— y solo después se mira dónde quedan los átomos.
El carbono aporta 4 electrones de valencia y cada azufre 6, en total 16. Para que los tres completen el octeto hacen falta dos dobles enlaces, y al carbono no le queda ningún par libre:
Dos zonas de densidad electrónica alrededor del carbono: hibridación
y geometría
, con un ángulo de 180°.
Polaridad: las electronegatividades del carbono y del azufre son casi idénticas (2,55 y 2,58), de modo que los enlaces son apenas polares; y aunque lo fueran, la simetría lineal haría que los dos momentos se anulasen. La molécula es
.
El fósforo aporta 5 electrones y cada hidrógeno 1, en total 8. Forma tres enlaces simples y
.
Cuatro zonas alrededor del fósforo, tres de enlace y una libre: los pares se disponen en tetraedro, la hibridación es
y la geometría molecular es una
.
Polaridad: el fósforo y el hidrógeno tienen electronegatividades prácticamente iguales (2,19 y 2,20), así que los enlaces P–H son casi apolares. Aun así la molécula es
, aunque muy débilmente, y el responsable es el par no enlazante: es una zona de densidad electrónica localizada, sin nada que la compense al otro lado, y la geometría piramidal no la cancela.
El berilio solo tiene 2 electrones de valencia y los emplea en dos enlaces simples, sin que le quede ningún par libre. Es una de las excepciones clásicas al octeto: se queda con solo 4 electrones a su alrededor.
Dos zonas y ningún par libre: hibridación
y geometría
, con 180°.
Polaridad: aquí los enlaces sí son muy polares, porque el flúor es el elemento más electronegativo y el berilio uno de los menos. Pero los dos momentos dipolares tienen el mismo módulo y sentidos opuestos, de modo que se anulan exactamente: la molécula es
.
El aluminio aporta 3 electrones de valencia, cada hidrógeno 1 y la carga negativa añade uno más, en total 8. El aluminio forma cuatro enlaces simples y no le queda ningún par libre; uno de esos enlaces es dativo, porque el hidruro entra con su par.
Cuatro zonas de enlace y ningún par libre: hibridación
y geometría
, con ángulos de 109,5°.
Polaridad: los cuatro enlaces son idénticos y están dispuestos con simetría tetraédrica, así que sus momentos dipolares se cancelan y el ion
. Conviene distinguir las dos cosas: el ion está cargado, y por eso interacciona intensamente con los disolventes polares, pero esa carga se reparte de forma simétrica y no genera un dipolo.