Razone sobre la veracidad o falsedad de las siguientes afirmaciones (0,4 puntos cada una):
a) Las sustancias iónicas tienen puntos de fusión y ebullición elevados debido a la fuerza repulsiva entre sus iones.
b) La molécula
tiene una estructura trigonal plana, con ángulos de enlace de 120º.
c) El radio iónico de los siguientes iones aumenta según la serie:
.
d) La configuración electrónica del elemento
en su estado fundamental es
.
e) Las fuerzas de Van der Waals son fuerzas intramoleculares de atracción que existen entre moléculas de sustancias covalentes.
. El hecho es cierto —los compuestos iónicos funden y hierven a temperaturas muy altas— pero la causa que se da está invertida.
Lo que hay que vencer al fundir un cristal iónico son las fuerzas
entre iones de signo contrario, que son intensas y se extienden por toda la red tridimensional. En la posición de equilibrio de la red las repulsiones entre iones del mismo signo están más que compensadas por esas atracciones; si predominaran las repulsiones, el cristal sencillamente no existiría.
La medida de esa cohesión es la energía reticular, que crece con la carga de los iones y disminuye con la distancia entre ellos.
. El boro aporta 3 electrones de valencia y los emplea en tres enlaces simples con los flúores, sin que le quede ningún par no enlazante. Es una excepción a la regla del octeto: se queda con solo 6 electrones a su alrededor.
Con tres zonas de densidad electrónica y ningún par libre, la máxima separación se consigue repartiéndolas en un plano a 120°: la hibridación es
y la geometría,
.
Al ser los tres enlaces idénticos y simétricamente dispuestos, sus momentos dipolares se anulan y la molécula resulta apolar, pese a que cada enlace B–F es muy polar.
. Los cuatro iones son
: todos tienen 18 electrones, la configuración del argón.
| Ion | Protones | Electrones |
|---|
| 20 | 18 |
| 19 | 18 |
| 17 | 18 |
| 16 | 18 |
Como el número de electrones es el mismo, lo único que cambia es la carga nuclear que los atrae. Cuantos más protones, más fuertemente se sujeta la nube electrónica y menor es el radio; y al revés, el
, con solo 16 protones para 18 electrones, es el más expandido.
El orden creciente de radio es, por tanto, el que propone el enunciado.
. Basta contar los electrones de la configuración propuesta:
Son 19, no 20, así que esa es la del potasio. La configuración correcta del calcio en su estado fundamental es:
Con sus dos electrones en el
, el calcio pertenece al grupo 2, el de los alcalinotérreos, y por eso su ion estable es el
.
, y el error está en una sola palabra: son
, no intramoleculares. La propia definición que da el enunciado se contradice, porque dice que actúan «entre moléculas».
Las fuerzas intramoleculares son los enlaces que mantienen unidos a los átomos
de cada molécula, y son mucho más intensas. Las de Van der Waals actúan entre moléculas distintas e incluyen las interacciones dipolo-dipolo, dipolo-dipolo inducido y las fuerzas de dispersión de London.
La distinción tiene una consecuencia práctica clara: al fundir o hervir una sustancia molecular solo se vencen las fuerzas de Van der Waals, no los enlaces covalentes, y por eso estos compuestos tienen temperaturas de cambio de estado bajas.