En ambas. En las eucariotas la realizan las células vegetales y las algas, dentro de un orgánulo específico, el cloroplasto. En las procariotas la realizan las cianobacterias, que hacen fotosíntesis oxigénica como las plantas, y otras bacterias fotosintéticas, que la hacen anoxigénica; al no tener orgánulos, sus pigmentos y sus cadenas de transporte se sitúan en repliegues de la membrana plasmática o en sistemas de membranas internas.
En la fotofosforilación cíclica participa únicamente el fotosistema I: los electrones que este cede vuelven a él tras recorrer parte de la cadena, en un circuito cerrado.
En la no cíclica o acíclica participan los dos, el fotosistema II y el fotosistema I: los electrones siguen un recorrido abierto que empieza en el agua, pasa por el fotosistema II, recorre la cadena hasta el fotosistema I y termina en el
.
En la fotofosforilación cíclica el único producto es el ATP. No se rompe agua, así que no se desprende oxígeno, y como los electrones vuelven al fotosistema I tampoco se forma NADPH. La planta recurre a ella cuando necesita más ATP que poder reductor, porque el ciclo de Calvin gasta tres ATP por cada dos NADPH.
En la no cíclica se obtienen ATP y NADPH, y además se desprende oxígeno procedente de la fotólisis del agua, que es la que repone los electrones del fotosistema II. Por eso se dice que la fotofosforilación acíclica es oxigénica y la cíclica, anoxigénica.
Se llama ciclo de Calvin, o ciclo de Calvin-Benson, y también ruta de las pentosas fosfato reductiva.
Se localiza en el estroma del cloroplasto, el medio interno que rodea a los tilacoides, donde están sus enzimas y en particular la rubisco.
Consiste en fijar el
y reducirlo hasta materia orgánica, gastando el ATP y el NADPH que la fase luminosa ha producido en los tilacoides. Se distinguen tres etapas. En la fijación, la rubisco une una molécula de
a la ribulosa-1,5-bisfosfato, y el compuesto de seis carbonos que se forma se parte enseguida en dos moléculas de ácido 3-fosfoglicérico. En la reducción, esas moléculas se fosforilan con ATP y se reducen con NADPH hasta gliceraldehído-3-fosfato. Y en la regeneración, la mayor parte de ese gliceraldehído se reorganiza, con más gasto de ATP, para reconstruir la ribulosa-1,5-bisfosfato y que el ciclo pueda repetirse; el resto sale del ciclo y sirve para sintetizar glucosa, almidón, aminoácidos y ácidos grasos.
Hacen falta seis vueltas, es decir, seis moléculas de
, para obtener una molécula de glucosa.