Los grupos sanguíneos en la especie humana están determinados por tres genes alelos:
, que determina el grupo A,
, que determina el grupo B e i, que determina el grupo 0. Los genes
e
son codominantes y ambos son dominantes respecto al gen i que es recesivo.

a) ¿Un niño con el grupo sanguíneo AB, puede ser hijo de una mujer AB y un hombre 0? ¿Por qué? Indica los posibles genotipos de la descendencia de la pareja. (0,75)
b) Indicar el fenotipo del padre y la madre del árbol de la figura, así como el grupo sanguíneo de todos los miembros de dicho árbol. (0,75)
c) Describe un ejemplo de herencia ligada al sexo. (0,50)
No, no puede.
La razón es que el hombre de grupo 0 es homocigótico recesivo,
, y por tanto solo puede aportar un alelo
a su descendencia. La mujer AB es
y aporta o bien
o bien
, nunca los dos a la vez, porque los alelos de un mismo gen segregan en la meiosis. Cualquier hijo recibirá, pues, un alelo del padre —siempre
— y uno de la madre, de modo que jamás podrá tener a la vez
e
, que es lo que exige el grupo AB.
| | |
|---|
| (grupo A) | (grupo B) |
Los genotipos posibles de la descendencia son, por tanto,
e
, en la misma proporción: la mitad de los hijos serán de grupo A y la otra mitad de grupo B, y ninguno AB ni 0.
El padre es hijo de un varón
y de una mujer
, así que su genotipo es
o
. La madre es hija de dos individuos
, de modo que puede ser
,
o
; en cualquier caso no tiene ningún alelo
.
El hijo es
, y ese alelo
solo ha podido venir del padre. Luego el padre es
, de fenotipo grupo B, y la madre le ha aportado el
, de modo que es
o
, de fenotipo grupo A.
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| Abuelo paterno | | 0 |
| Abuela paterna | | AB |
| Padre | | B |
| Abuelo materno | | A |
| Abuela materna | | A |
| Madre | o | A |
| Hijo | | AB |
Un buen ejemplo es la hemofilia A, debida a un alelo recesivo situado en la región no homóloga del cromosoma X, que impide sintetizar el factor VIII de la coagulación.
Como el varón es XY, solo tiene un alelo de ese gen —se dice que es hemicigótico—, de manera que basta con heredar el alelo enfermo de su madre para padecer la enfermedad: su genotipo sería
. La mujer, en cambio, es XX y necesita los dos alelos enfermos para ser hemofílica; con uno solo,
, es portadora sana.
De ahí el patrón característico: una mujer portadora cruzada con un varón sano da hijas todas sanas —la mitad portadoras— y la mitad de los hijos varones hemofílicos. La enfermedad nunca pasa directamente de padre a hijo varón, porque el padre le transmite el cromosoma Y; salta de generación a través de las hijas portadoras. El caso histórico más conocido es el de la reina Victoria de Inglaterra y las casas reales europeas.