a) ¿Qué es un bacteriófago? Describir y realizar un esquema del ciclo lítico de un bacteriófago. (1,0)
b) Definir los siguientes términos: prion, transformación bacteriana, células madre y terapia génica. (1,0)
Un bacteriófago, o simplemente fago, es un virus que infecta exclusivamente a bacterias. Es un virus complejo: tiene una cabeza icosaédrica que contiene el ácido nucleico, casi siempre ADN bicatenario, una cola o vaina helicoidal y unas fibras caudales con las que reconoce y se ancla a la pared de la bacteria. Como todo virus, carece de metabolismo propio y solo puede multiplicarse dentro de su huésped.

El ciclo lítico transcurre en cinco fases. En la adsorción o fijación, las fibras caudales reconocen receptores específicos de la pared bacteriana y el fago se ancla a ella; de esa especificidad depende que cada fago solo infecte a determinadas bacterias. En la penetración, la vaina se contrae e inyecta el ADN vírico al interior, mientras la cápsida vacía queda fuera. Sigue la fase de eclipse, la más larga, llamada así porque durante ella no se detecta ninguna partícula vírica completa: el ADN del fago toma el mando de la maquinaria bacteriana, se replica muchas veces y dirige la síntesis de las proteínas de la cápsida. En el ensamblaje o maduración, esas piezas se unen y se forman decenas o centenares de viriones completos. Y en la liberación, una enzima vírica —la lisozima— rompe la pared bacteriana: la célula se lisa y muere, y los nuevos fagos salen a infectar otras bacterias.
Frente a él está el ciclo lisogénico, en el que el ADN vírico se integra en el cromosoma bacteriano como profago y se replica pasivamente con él, sin destruir a la célula, hasta que algún factor lo induce a entrar en el ciclo lítico.
Prion. Agente infeccioso de naturaleza exclusivamente proteica, sin ningún ácido nucleico. Consiste en una proteína normal del organismo que ha adoptado un plegamiento anómalo y que induce a las proteínas sanas con las que contacta a plegarse igual, en una reacción en cadena; los agregados resultantes destruyen el tejido nervioso. Causa las encefalopatías espongiformes transmisibles, como la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob o el mal de las vacas locas.
Transformación bacteriana. Mecanismo de recombinación genética por el que una bacteria capta del medio fragmentos de ADN desnudo, procedentes de otra bacteria muerta, y los incorpora a su propio genoma, adquiriendo con ellos caracteres nuevos. Es el fenómeno que observó Griffith con el neumococo y el que permitió a Avery demostrar que el principio transformante era el ADN; hoy es la vía por la que se introducen los plásmidos recombinantes en las bacterias.
Células madre. Células no diferenciadas que conservan la capacidad de dividirse indefinidamente y de originar, según las señales que reciban, distintos tipos celulares especializados. Se llaman totipotentes si pueden dar cualquier célula del organismo y también los anejos embrionarios, pluripotentes si pueden dar cualquier tipo celular pero no un organismo completo, y multipotentes si su repertorio se limita a un linaje, como las de la médula ósea. En ellas se basa la medicina regenerativa.
Terapia génica. Técnica que consiste en introducir material genético en las células de un paciente para tratar o prevenir una enfermedad: corregir un gen defectuoso, sustituirlo por una copia sana, aportar uno que compense su fallo o silenciar uno perjudicial. El gen se transporta mediante un vector, normalmente un virus desprovisto de su capacidad patógena. Se aplica sobre células somáticas; la modificación de la línea germinal está prohibida en humanos.