Una célula pasa la mayor parte del tiempo en interfase.
a) Explica las tres etapas que se pueden distinguir en esta fase.
b) Explica qué sucede si la célula entra en la fase G0.
La interfase es el período que transcurre entre dos divisiones y ocupa alrededor del noventa por ciento del ciclo celular. En ella la célula desarrolla su actividad metabólica propia y se prepara para dividirse, y se distinguen tres etapas.
La fase
es la primera y la más larga y variable. La célula crece, sintetiza proteínas, RNA y orgánulos nuevos, y recupera el tamaño que perdió al dividirse. Al final de esta fase se sitúa el punto de restricción, donde la célula decide, en función de su tamaño y de las señales que recibe, si continúa el ciclo o sale de él.
La fase
es la de síntesis. Se replica el DNA de manera semiconservativa y se sintetizan las histonas que lo acompañan. Al terminar, cada cromosoma está formado por dos cromátidas hermanas idénticas unidas por el centrómero; el número de cromátidas se ha duplicado, pero el de cromosomas no ha variado.
La fase
es la más corta. La célula sigue creciendo, duplica el centrosoma, sintetiza las proteínas del huso acromático y comprueba que la replicación se ha completado sin errores antes de entrar en mitosis.
La fase
es un estado de reposo al que la célula pasa desde
cuando no supera el punto de restricción: sale del ciclo celular y deja de dividirse.
No se trata, sin embargo, de una célula inactiva. Mantiene toda su actividad metabólica, sintetiza proteínas y desempeña su función en el tejido; sencillamente no replica su DNA ni se prepara para la mitosis. De hecho, es en
donde las células se diferencian y adquieren su especialización.
La salida de ese estado depende del tipo celular. En muchas células es reversible: un hepatocito permanece en
durante meses y vuelve al ciclo si el hígado se lesiona, y lo mismo ocurre con los linfocitos cuando encuentran su antígeno. En otras es definitiva: las neuronas del sistema nervioso central y las fibras del músculo cardíaco entran en
tras diferenciarse y ya no vuelven a dividirse, razón por la cual esos tejidos no se regeneran y las lesiones se reparan con tejido conjuntivo.
En el extremo opuesto, la incapacidad de entrar en
y de responder a las señales que detienen el ciclo es uno de los rasgos característicos de las células tumorales.