a) Cita 3 ejemplos de agentes mutagénicos.
b) Una persona está expuesta a agentes mutagénicos de forma continua de forma que sufre una mutación en su genoma, ¿Qué ha pasado si esa mutación es hereditaria?
c) ¿Qué ha pasado si esa mutación no es hereditaria?
Agentes físicos: las radiaciones ionizantes, como los rayos X y los rayos gamma, que rompen las cadenas de DNA; y la radiación ultravioleta, que provoca la formación de dímeros de timina.
Agentes químicos: el ácido nitroso, que desamina las bases; los análogos de bases, como el
-bromouracilo, que se incorporan al DNA en lugar de la base correcta; los agentes intercalantes, como el bromuro de etidio; y numerosos compuestos del humo del tabaco, como el benzopireno.
Agentes biológicos: ciertos virus, que al insertar su material genético en el del hospedador interrumpen o desregulan genes, y los transposones o elementos genéticos móviles.
Que la mutación se ha producido en una célula de la línea germinal, es decir, en una célula de los ovarios o de los testículos destinada a formar gametos, o en el gameto mismo.
Al transmitirse el gameto a la descendencia, la mutación estará presente en el cigoto y, por tanto, en todas y cada una de las células del nuevo individuo, que a su vez podrá transmitirla a la suya. En el propio portador esa mutación puede no manifestarse en absoluto, si es recesiva y se encuentra en heterocigosis.
Son estas mutaciones, y no las otras, las que cuentan para la evolución: son la única fuente de variabilidad genética nueva sobre la que puede actuar la selección natural.
Que la mutación se ha producido en una célula somática, es decir, en cualquier célula del cuerpo que no pertenezca a la línea reproductora.
En ese caso la mutación se transmite por mitosis a las células hijas de esa célula, formando un clon de células mutadas dentro del organismo, pero no pasa a la descendencia y desaparece con el individuo.
Su importancia no es evolutiva, sino individual: las mutaciones somáticas acumuladas en genes que controlan el ciclo celular —protooncogenes y genes supresores de tumores— son el origen de la mayoría de los cánceres, y contribuyen también al envejecimiento de los tejidos. De ahí la relevancia de la exposición continuada que menciona el enunciado: cuanto mayor es la exposición, más mutaciones se acumulan y mayor es la probabilidad de que alguna afecte a uno de esos genes críticos.