¿Qué es una mutación? ¿Qué diferencia existe si una mutación se da en una célula somática o si se da en una célula germinal?
Una mutación es un cambio en el material genético de una célula que se transmite a sus células hijas. Puede ser génica, si afecta a la secuencia de nucleótidos de un gen —por sustitución, inserción o deleción—; cromosómica, si altera la estructura de un cromosoma por deleción, duplicación, inversión o translocación; o genómica, si cambia el número de cromosomas, como en las aneuploidías y las poliploidías.
Se producen de forma espontánea, por errores no corregidos de la replicación, o inducidas por agentes mutagénicos físicos, químicos o biológicos.
La diferencia entre unas y otras es la de su alcance, y depende del tipo de célula en que se producen.
Si la mutación se da en una célula somática —cualquiera del cuerpo que no pertenezca a la línea reproductora—, se transmite por mitosis a las células hijas de esa célula y forma dentro del organismo un clon de células mutadas, pero no pasa a la descendencia: desaparece con el individuo. Su importancia es individual, no evolutiva. Estas son las mutaciones responsables de la mayor parte de los cánceres, que se originan cuando se acumulan en genes que controlan el ciclo celular, y las que contribuyen al envejecimiento de los tejidos.
Si la mutación se da en una célula germinal —las que van a formar los gametos— o en el gameto mismo, se transmite a la descendencia. Estará presente en el cigoto y, por tanto, en todas las células del nuevo individuo, que podrá transmitirla a su vez. Puede no manifestarse en el portador si es recesiva y está en heterocigosis, pero permanece en la población.
Solo estas últimas cuentan para la evolución: son la única fuente de variabilidad genética nueva sobre la que puede actuar la selección natural. Las somáticas afectan a un individuo; las germinales, a una especie.