Cita dos carbohidratos que posean función estructural, indicando las características químicas que permiten el desarrollo de esta función.
Los dos polisacáridos estructurales más importantes son la celulosa, componente de la pared celular de las plantas, y la quitina, que forma el exoesqueleto de los artrópodos y la pared de los hongos.
Las características químicas que hacen posible esa función son comunes a ambos y derivan todas del tipo de enlace.
La primera es el enlace
entre las unidades. La configuración
obliga a que cada monómero gire
respecto al anterior, con lo que la cadena resulta perfectamente lineal y extendida, sin ramificaciones. Es justo lo contrario de lo que ocurre en el almidón o el glucógeno, donde el enlace
curva la cadena y la enrolla en hélice, dando moléculas compactas útiles para almacenar pero no para sostener.
La segunda es la posibilidad de establecer numerosos puentes de hidrógeno entre cadenas vecinas, gracias a los grupos hidroxilo —y, en la quitina, también a los grupos acetilamino—. Las cadenas se disponen paralelas y quedan cosidas entre sí formando microfibrillas de enorme resistencia a la tracción, comparable a la del acero en relación con su peso.
La tercera es la insolubilidad en agua que resulta de ese empaquetamiento tan estrecho, imprescindible para una molécula que debe mantener su forma en un medio acuoso.
A ello se añade que muy pocos organismos poseen enzimas capaces de hidrolizar enlaces
, de modo que estas estructuras son también resistentes al ataque biológico.