Los microorganismos presentes en el suelo son importantes para su mantenimiento.
a) ¿Qué tipos de microorganismos podemos encontrar en el suelo?
b) ¿En qué procesos intervienen estos microorganismos y de qué forma contribuyen al funcionamiento del ecosistema?
El suelo es el ambiente con mayor diversidad microbiana del planeta, y en él se encuentran representantes de todos los grupos.
Bacterias y arqueas, que son las más abundantes: las hay heterótrofas descomponedoras, fijadoras de nitrógeno como
y
, nitrificantes como
y
, desnitrificantes, y quimiolitótrofas del azufre y del hierro.
Hongos, tanto los descomponedores, que son los principales degradadores de la celulosa y la lignina, como los que forman micorrizas asociándose a las raíces de las plantas.
Protozoos y algas unicelulares, que se alimentan de bacterias los primeros y realizan fotosíntesis en la capa superficial las segundas.
Y virus, que infectan a todos los anteriores y regulan sus poblaciones.
Intervienen sobre todo en la descomposición y en los ciclos biogeoquímicos, y su contribución es la de cerrar el ciclo de la materia.
Como descomponedores, degradan los restos vegetales y animales y los excrementos, transformando la materia orgánica en compuestos inorgánicos sencillos que las plantas pueden volver a absorber. Sin ellos, los nutrientes quedarían inmovilizados en los cadáveres y el ciclo de la materia se detendría. En el proceso forman además el humus, que da al suelo su estructura, su capacidad de retener agua y su fertilidad.
En el ciclo del nitrógeno su papel es insustituible y comprende cuatro etapas. Las bacterias fijadoras transforman el
atmosférico, que ninguna planta puede aprovechar, en amoniaco; las amonificantes liberan amoniaco al degradar las proteínas; las nitrificantes lo oxidan a nitritos y estos a nitratos, que son la forma asimilable por las raíces; y las desnitrificantes devuelven parte del nitrógeno a la atmósfera.
Intervienen igualmente en los ciclos del carbono, del azufre y del fósforo, y establecen relaciones simbióticas decisivas: las micorrizas amplían enormemente la superficie de absorción de las raíces, y los rizobios fijan nitrógeno en los nódulos de las leguminosas a cambio de materia orgánica.