a) Explica la estructura y la función de las vacuolas en la célula.
b) ¿Qué diferencias existen entre células animales y vegetales en relación con este orgánulo?
Las vacuolas son orgánulos delimitados por una única membrana, llamada tonoplasto en las células vegetales, que encierra un contenido acuoso denominado jugo vacuolar. Se originan a partir de vesículas procedentes del retículo endoplasmático y del aparato de Golgi, que van fusionándose entre sí.
El jugo vacuolar contiene agua, sales minerales, azúcares, ácidos orgánicos, pigmentos como las antocianinas, enzimas hidrolíticas y sustancias de desecho o tóxicas para la célula.
Sus funciones son varias. La principal en el vegetal es la de mantener la turgencia: al acumular solutos, la vacuola atrae agua por ósmosis y ejerce una presión contra la pared celular que es lo que mantiene erguidos los tejidos no leñosos. Sirve además de almacén de reservas y de iones, de depósito de desechos que la célula no puede excretar, de compartimento digestivo, con enzimas hidrolíticas semejantes a las de un lisosoma, y de contenedor de los pigmentos que dan color a pétalos y frutos. Al ocupar casi todo el volumen celular, permite también que la célula crezca de tamaño sin necesidad de fabricar más citoplasma.
La diferencia es de tamaño, número y protagonismo.
En la célula vegetal adulta existe una única vacuola central, enorme, que llega a ocupar entre el ochenta y el noventa por ciento del volumen celular y desplaza al citoplasma y al núcleo contra la pared. Es un orgánulo permanente y esencial.
En la célula animal las vacuolas son pequeñas, numerosas y a menudo temporales: vesículas de secreción, endosomas o vacuolas digestivas y pulsátiles en los protozoos. Nunca alcanzan el tamaño ni la importancia de la vacuola vegetal, y las funciones que allí desempeña la vacuola las asumen aquí los lisosomas.
La razón de fondo es que la célula animal, al carecer de pared celular, no puede permitirse acumular agua a presión: se lisaría. La vacuola central solo es viable porque la pared de celulosa contrarresta la presión de turgencia.