
La célula de partida es diploide con
, es decir, tiene cuatro cromosomas agrupados en dos pares de homólogos, y en el esquema los de origen paterno van en azul y los de origen materno en rojo. La meiosis se desarrolla en dos divisiones sucesivas precedidas de una sola replicación del ADN, que ocurre en la interfase previa y deja cada cromosoma con dos cromátidas.
PRIMERA DIVISIÓN MEIÓTICA, o reduccional:
Profase I. Es la fase más larga y se subdivide en cinco etapas: leptoteno, en el que los cromosomas se condensan; cigoteno, en el que los homólogos se aparean punto por punto formando bivalentes o tétradas; paquiteno, en el que se produce el SOBRECRUZAMIENTO o intercambio de fragmentos entre cromátidas no hermanas; diploteno, en el que los homólogos empiezan a separarse y quedan unidos por los quiasmas; y diacinesis, en la que la condensación es máxima y desaparecen la envoltura nuclear y el nucléolo.
Metafase I. Los dos bivalentes se disponen en el plano ecuatorial, cada homólogo mirando a un polo.
Anafase I. Se separan los CROMOSOMAS HOMÓLOGOS completos, cada uno con sus dos cromátidas, y migran a polos opuestos. Su orientación es independiente para cada par, lo que da lugar a la segregación al azar de los alelos.
Telofase I y citocinesis. Se forman dos células HAPLOIDES, cada una con dos cromosomas de dos cromátidas.
SEGUNDA DIVISIÓN MEIÓTICA, o equivalente. Va precedida de una interfase muy breve y SIN replicación del ADN, y en cada una de las dos células es en todo comparable a una mitosis:
Profase II, con los cromosomas condensándose de nuevo y formándose el huso; metafase II, con los cromosomas alineados en el ecuador; anafase II, en la que se separan las CROMÁTIDAS HERMANAS; y telofase II con citocinesis, que produce cuatro células haploides con dos cromosomas de una sola cromátida cada una.
El resultado final son, por tanto, CUATRO células haploides genéticamente distintas entre sí, por efecto del sobrecruzamiento y de la segregación independiente.
En cuanto a la diferencia entre la primera división meiótica en machos y en hembras humanos, la más clara es que en la mujer la meiosis I QUEDA DETENIDA durante años. Los ovocitos primarios inician la profase I en el ovario del feto y se paran en el diploteno, en un estado llamado dictioteno; ahí permanecen hasta que, ya en la pubertad, cada ciclo ovárico reanuda la meiosis I de un ovocito, que la completa justo antes de la ovulación. La espermatogénesis, en cambio, es un proceso continuo que se desarrolla sin interrupciones desde la pubertad, y en el que una meiosis completa dura unos días.
La segunda diferencia, igualmente válida, es que en la mujer la citocinesis de la primera división es DESIGUAL: el ovocito secundario se queda con casi todo el citoplasma y la otra célula queda reducida a un primer corpúsculo polar, que degenera. De una ovogonia sale, por tanto, un solo óvulo funcional, mientras que de un espermatocito primario salen cuatro espermatozoides igualmente funcionales, con reparto simétrico del citoplasma.