El producto es el
. Se trata de una reacción de
(hidrogenación catalítica): se rompe el enlace
del doble enlace y cada carbono incorpora un hidrógeno, sin que se pierda ningún átomo. El catalizador —níquel, platino o paladio finamente divididos— es imprescindible porque la barrera de la reacción sin él es altísima.
El producto es el
. Es una reacción de
: un hidrógeno del alcano se reemplaza por un cloro, y el que sale se marcha como cloruro de hidrógeno.
Ocurre por un mecanismo de radicales libres, y por eso hace falta la luz: es la que rompe homolíticamente la molécula de cloro e inicia la cadena. Los alcanos, al estar saturados, no pueden dar reacciones de adición; la sustitución es su reacción característica.
El producto es el
(formaldehído). Es una reacción de
: el metanol es un alcohol primario y se oxida al aldehído correspondiente; el carbono funcional pasa de estado de oxidación
a
.
Con oxidante en exceso la oxidación continuaría hasta ácido metanoico, y con oxígeno en gran exceso se llegaría a la combustión completa:
El producto es el
. La reacción es una
, que puede clasificarse como sustitución (el
del ácido se sustituye por el
del alcohol) o, de forma más general, como condensación, porque al unirse las dos moléculas se libera una de agua.
Conviene notar de dónde sale cada parte del nombre: el «etanoato» procede del ácido, que aporta el grupo acilo, y el «de propilo», del alcohol. Es un equilibrio, y se cataliza con ácido sulfúrico concentrado, que además retira el agua formada y desplaza el equilibrio hacia el éster.