La teoría de repulsión de los pares de electrones de la capa de valencia dice que todos los pares que rodean al átomo central, enlazantes y no enlazantes, se repelen y se colocan lo más separados posible. Lo primero es contarlos.
: el fósforo tiene cinco electrones de valencia (
); emplea tres en los enlaces con los cloros y
. Son cuatro pares en total, dispuestos hacia los vértices de un tetraedro, pero la geometría
—la que solo atiende a dónde están los átomos— es una
. El par libre ocupa más espacio y comprime el ángulo Cl-P-Cl hasta unos 100°.
: el carbono tiene cuatro electrones de valencia y los emplea todos en enlaces, sin que le quede ningún par libre. Cuatro pares enlazantes dan una geometría
, con ángulos H-C-H de 109,5°, y aquí la geometría molecular coincide con la electrónica.
La polaridad de la molécula es la suma
de los momentos dipolares de sus enlaces, de modo que depende de la polaridad de estos y de la geometría.
es
. Los enlaces P-Cl son polares (diferencia de electronegatividad de unos 0,9, con el cloro más electronegativo) y la forma piramidal no permite que se cancelen: los tres momentos apuntan «hacia abajo» y su resultante no es nula. El par no enlazante refuerza además ese dipolo.
es
. El enlace C-H es poco polar de entrada (diferencia de 0,4) y, sobre todo, los cuatro son idénticos y la simetría del tetraedro hace que sus momentos se anulen exactamente.
El
, con mucha diferencia.
Fundir o hervir una sustancia molecular consiste en vencer las fuerzas
, no los enlaces covalentes internos, y aquí las dos causas empujan en el mismo sentido:
El
es polar, así que entre sus moléculas hay interacciones
además de las de dispersión; el
, apolar, solo cuenta con las de dispersión.
Y el
es una molécula mucho mayor y más pesada (137,3 frente a 16 u), con muchos más electrones y por tanto más polarizable, lo que hace que incluso sus fuerzas de dispersión sean muy superiores.
Ninguna de las dos puede formar enlaces de hidrógeno. El resultado: el
es líquido a temperatura ambiente y hierve a 76 °C, mientras que el metano hierve a
°C.
En los dos casos la hibridación es
, porque lo que la determina es el número
de pares alrededor del átomo central, sean enlazantes o no, y en ambas moléculas son cuatro.
: el carbono promociona un electrón
al orbital
vacío y mezcla los cuatro orbitales de valencia en cuatro híbridos
equivalentes, cada uno con un electrón, que forman los cuatro enlaces.
: el fósforo mezcla su orbital
y los tres
en cuatro híbridos
. Tres de ellos alojan un electrón cada uno y forman los enlaces con los cloros; el cuarto aloja el par no enlazante.
Esa es justamente la razón de que la disposición de partida sea tetraédrica en ambos, y de que se diferencien solo en que en el
uno de los vértices lo ocupa un par libre en vez de un átomo.