Esta figura representa cierta estructura celular. Responda las siguientes cuestiones:

a) Indique y describa brevemente qué representa la imagen A. [0,4 puntos]
b) ¿Cómo se llaman las estructuras que se originan a partir de la imagen A? Describa su composición molecular. [0,2 puntos]
c) ¿Cuál es la estructura química de la figura representada con el número 1? Detalle al máximo su respuesta. [0,2 puntos]
d) ¿En qué orgánulos celulares participa la estructura 1 y cuál es su función? [0,6 puntos]
e) Un fallo en la estructura 1, ¿afectaría a una célula en división? ¿Qué consecuencias tendría? Razone su respuesta. [0,6 puntos]
La imagen A representa un centrosoma, también llamado diplosoma o centro organizador de microtúbulos, una estructura propia de las células eucariotas animales que se localiza cerca del núcleo.
Está formado por tres elementos. En primer lugar, dos centriolos, que son las estructuras cilíndricas que se aprecian en el dibujo y que se disponen perpendicularmente entre sí. En segundo lugar, el material pericentriolar, una masa densa que los rodea y que es donde realmente se nuclean los microtúbulos. Y en tercer lugar, los microtúbulos que irradian desde él en todas direcciones y que constituyen el áster, visibles en la imagen como los filamentos que salen hacia fuera. Durante la interfase el centrosoma organiza el citoesqueleto de microtúbulos; antes de la división se duplica y cada copia migra a un polo de la célula.
A partir del centrosoma se originan las fibras del huso acromático, también llamadas microtúbulos del huso o huso mitótico.
En cuanto a su composición molecular, son microtúbulos: cilindros huecos y rectos formados por una proteína globular, la tubulina, que se presenta en dos variantes, la
y la
. Ambas se asocian formando dímeros, y estos se polimerizan en hileras longitudinales llamadas protofilamentos; trece protofilamentos dispuestos en círculo constituyen la pared del microtúbulo.
La estructura 1 es un centriolo, y su organización responde al patrón
: nueve tripletes de microtúbulos dispuestos en círculo alrededor de un eje, sin ningún par central.
Cada triplete está formado por tres microtúbulos parcialmente fusionados, denominados A, B y C, de los cuales solo el A es un microtúbulo completo de trece protofilamentos, mientras que el B y el C comparten pared con el anterior. Los microtúbulos están compuestos, como se ha dicho, por dímeros de tubulina
y
, y los tripletes se mantienen unidos entre sí por puentes de proteína —nexina y proteínas asociadas— que estabilizan la característica forma cilíndrica del conjunto.
Los centriolos participan en la formación de los cilios y los flagelos. Cuando un centriolo migra hasta la membrana plasmática y se sitúa bajo ella actúa como cuerpo basal o cinetosoma, y a partir de él se nuclean los microtúbulos del axonema, que en cilios y flagelos siguen el patrón
: nueve pares periféricos más un par central.
La función de esas estructuras es el movimiento. En organismos unicelulares, cilios y flagelos permiten el desplazamiento de la propia célula y la captura de alimento; en organismos pluricelulares, los flagelos mueven a los espermatozoides y los cilios desplazan fluidos y partículas sobre la superficie de los epitelios, como ocurre en el epitelio respiratorio, que arrastra el moco con el polvo y los microorganismos retenidos, o en las trompas de Falopio. Algunos cilios, además, tienen función sensorial.
Los centriolos participan también, formando parte del centrosoma, en la organización del citoesqueleto de microtúbulos, que da forma a la célula y sirve de raíl para el transporte de vesículas y orgánulos, y en la formación del huso acromático durante la división celular.
Sí afectaría, al menos en una célula eucariota animal, que es la que posee centriolos. El motivo es que los centriolos forman parte del centrosoma, que es el centro organizador a partir del cual se nuclean los microtúbulos del huso acromático, y el huso es la estructura encargada de repartir los cromosomas durante la mitosis y la meiosis.
Las consecuencias serían las siguientes. Si el huso no llega a formarse o se forma de manera anómala, los cromosomas no se alinean correctamente en la placa ecuatorial ni se separan bien hacia los polos. El punto de control del huso detectaría el error y detendría el ciclo celular en metafase; si la célula continuase pese a ello, el reparto sería desigual y se originarían células hijas con un número incorrecto de cromosomas, es decir, aneuploidías, o bien células poliploides. Todo ello puede desembocar en la muerte celular por apoptosis o, si la célula sobrevive con esa inestabilidad cromosómica, en una proliferación descontrolada relacionada con procesos tumorales.
Conviene matizar que las células vegetales carecen de centriolos y organizan igualmente su huso, anastral, a partir de centros organizadores difusos, de modo que en ellas el fallo no tendría este efecto.