Lo que decide el punto de fusión es la intensidad de las fuerzas que hay que vencer para separar las partículas, y en estos dos casos son de naturaleza muy distinta.
El
es un compuesto
. No hay moléculas de NaCl, sino una red cristalina tridimensional en la que cada
está rodeado de seis
y viceversa. Fundirlo exige romper un número enorme de atracciones electrostáticas, muy intensas y de largo alcance.
El
es una sustancia
. Dentro de cada molécula hay un enlace covalente fuerte, pero ese enlace no se rompe al fundir ni al hervir: lo que se vence es la atracción
moléculas. Y como la molécula es apolar, esas fuerzas son solo de dispersión de London, débiles, de modo que a 25 °C el cloro ya es gas.
La regla es que lo semejante disuelve a lo semejante: para que una sustancia se disuelva en otra, las interacciones entre ambas han de ser comparables a las que ya tenía cada una consigo misma.
El metanol,
, tiene un grupo hidroxilo, con un hidrógeno unido directamente al oxígeno. Puede, por tanto, formar
con el agua, exactamente igual que las moléculas de agua entre sí. Al disolverse no se pierde cohesión, se sustituyen unos enlaces de hidrógeno por otros equivalentes, y de hecho el metanol es miscible con el agua en cualquier proporción.
El metano,
, es una molécula tetraédrica perfectamente simétrica y apolar. No puede formar enlaces de hidrógeno ni interacciones dipolo-dipolo con el agua; meterlo entre las moléculas de agua obligaría a romper enlaces de hidrógeno sin nada que los sustituya, lo que no compensa energéticamente. Por eso es prácticamente insoluble.
Para conducir hacen falta cargas libres capaces de desplazarse.
El hierro es un
: su red está formada por cationes inmersos en una nube de electrones deslocalizados que pertenecen al cristal entero y no a ningún átomo concreto. Al aplicar una diferencia de potencial esos electrones se desplazan, y de ahí la conductividad. Es también la razón de que los metales conduzcan bien el calor y sean dúctiles y maleables.
El yodo es un sólido
: cristal formado por moléculas
unidas entre sí por fuerzas de dispersión. Todos sus electrones están localizados en los enlaces o en los pares no enlazantes de cada molécula, y no hay iones ni electrones libres, de modo que no conduce. Y como esas fuerzas intermoleculares son débiles, el yodo sublima con facilidad, mientras que el hierro funde a 1538 °C.
Los dos son compuestos iónicos con la misma fórmula,
, y con las mismas cargas:
en el catión y
en el anión. Lo que los diferencia es el
del catión.
La dureza de un cristal iónico va con su energía reticular, que es tanto mayor cuanto mayores son las cargas y cuanto
es la distancia entre los iones.
El magnesio y el calcio pertenecen al mismo grupo, pero el magnesio está por encima: tiene una capa electrónica menos, así que el
es bastante más pequeño que el
. Los iones quedan más cerca en la red del
, la atracción electrostática es más intensa y la energía reticular, mayor.
Por eso el cloruro de magnesio es más duro, y por la misma razón funde a mayor temperatura.