Los siguientes enzimas participan en los procesos de transcripción y traducción. Asocie cada uno de ellos al proceso que le corresponda, indicando su función en el mismo:
A. Peptidil transferasa. [0,5 puntos]
B. ARN polimerasa II. [0,5 puntos]
C. Poli A polimerasa. [0,5 puntos]
D. Aminoacil-ARNt sintetasa. [0,5 puntos]
Corresponde a la traducción. Se encuentra en la subunidad mayor del ribosoma y su función es catalizar la formación del enlace peptídico durante la fase de elongación: transfiere la cadena polipeptídica que está sujeta al ARN de transferencia del sitio P al aminoácido que acaba de llegar al sitio A, de modo que la cadena crece en un aminoácido en cada ciclo.
Tiene además un interés especial, y es que su actividad catalítica no reside en una proteína sino en el ARN ribosómico de esa subunidad: se trata, por tanto, de una ribozima.
Corresponde a la transcripción. Es la enzima que, en las células eucariotas, sintetiza los precursores del ARN mensajero: reconoce el promotor del gen con ayuda de los factores de transcripción, abre localmente la doble hélice y va añadiendo ribonucleótidos complementarios de la hebra molde, siempre en sentido
.
Se designa con el número II porque los eucariotas poseen tres ARN polimerasas nucleares distintas: la I transcribe la mayor parte de los ARN ribosómicos, la II los ARN mensajeros y la III los ARN de transferencia.
Corresponde también a la transcripción, aunque no a la síntesis del transcrito sino a su maduración posterior, todavía dentro del núcleo. Su función es añadir al extremo
del transcrito primario, una vez cortado por su señal de poliadenilación, una cola de doscientos o más nucleótidos de adenina que no está codificada en el ADN.
Esa cola de poli-A aumenta la estabilidad del ARN mensajero frente a las nucleasas del citoplasma y, con ella, el número de veces que el mensajero puede traducirse antes de degradarse; interviene además en su exportación por el poro nuclear.
Corresponde a la traducción, en concreto a su etapa previa de activación de los aminoácidos. Su función es unir cada aminoácido al ARN de transferencia que le corresponde, formando el aminoacil-ARNt, en una reacción que consume ATP y deja el enlace cargado con la energía que después se empleará en formar el enlace peptídico.
Existe una sintetasa distinta para cada aminoácido, y cada una reconoce tanto al aminoácido como a los transferentes que llevan el anticodón adecuado. En estas enzimas reside, por tanto, la fidelidad del código genético: es la sintetasa, y no el ribosoma, la que garantiza que cada anticodón vaya asociado al aminoácido correcto.