Los avances en el estudio de la división celular están ayudando a desarrollar nuevos tratamientos contra el cáncer. El esquema adjunto corresponde a la secuencia del ciclo celular.

a) Nombra cada una de los periodos, indicados como A y B.
b) Si la cantidad de ADN es igual a 3,5 picogramos cuando la célula se encuentra en la etapa nº 1, ¿qué contenido hay en el interior celular cuando avanza por las etapas nº 2, nº 3 y en cada una de las etapas del periodo B?
c) Indica la importancia biológica del ADN.
El periodo A es la interfase, el intervalo comprendido entre dos divisiones sucesivas, que abarca las etapas 1, 2 y 3 —esto es,
,
y
— y ocupa la mayor parte del tiempo del ciclo. En ella la célula crece, realiza su actividad metabólica y duplica su material genético.
El periodo B es la fase
o de división, que comprende la mitosis, con sus cuatro etapas, y la citocinesis. Es mucho más breve, y por eso el esquema lo representa como una porción pequeña.
La cantidad de ADN solo cambia en dos momentos del ciclo: se duplica en la fase
y se reparte en la anafase.
En la etapa 2, que es la fase
, el ADN se está replicando: la cantidad pasa progresivamente de
a
picogramos.
En la etapa 3, la fase
, la célula conserva los
picogramos, con cada cromosoma formado ya por dos cromátidas.
Durante el periodo B, la profase y la metafase mantienen esos
picogramos. En la anafase se separan las cromátidas hermanas y los
picogramos se reparten,
hacia cada polo, aunque la célula sigue siendo una. Y al terminar la telofase y la citocinesis, cada célula hija queda con
picogramos, la misma cantidad de partida.
El ADN contiene la información genética del ser vivo, es decir, las instrucciones para sintetizar todas sus proteínas y, a través de ellas, para construir y hacer funcionar el organismo.
Su importancia descansa en dos propiedades. La primera es que se replica de manera fiel y semiconservativa, lo que permite que cada célula hija reciba una copia completa e idéntica y que la información pase íntegra de una generación a otra. La segunda es que se expresa, transcribiéndose a ARN y traduciéndose a proteínas, de modo que esa información no se limita a conservarse, sino que dirige la actividad de la célula. Y como la replicación no es perfecta, los errores que escapan a la corrección producen mutaciones, que son la fuente de variabilidad sobre la que actúa la evolución.