Genética.
En las vacas y en los toros, la ausencia de cuernos (H) es un carácter autosómico dominante sobre la presencia de cuernos (h). Un toro sin cuernos se cruzó con dos vacas. Con la vaca A, que tenía cuernos, tuvo un ternero sin cuernos; con la vaca B, que no tenía cuernos, tuvo un ternero con cuernos. Indique, mediante los cruces correspondientes:
a) ¿Cuáles son los genotipos del toro y de las vacas A y B?
b) ¿Qué proporciones de los genotipos y fenotipos cabría esperar en la descendencia de los dos cruces?
Se trata de un carácter autosómico con dos alelos, donde
, la ausencia de cuernos, domina sobre
, la presencia de cuernos. Los individuos con cuernos solo pueden ser
, porque el carácter es recesivo y necesita la homocigosis para manifestarse; los individuos sin cuernos son
o
, y hay que averiguar cuál.
La vaca A tiene cuernos, luego su genotipo es
.
El toro no tiene cuernos, luego es
o
. Lo decide su descendencia con la vaca B: esta no tiene cuernos y sin embargo ha tenido un ternero con cuernos, es decir,
. Ese ternero ha recibido un alelo
de cada progenitor, de modo que el toro tiene que llevar un alelo
y la vaca B también. Como los dos son mochos, ambos son heterocigotos.
| | Toro | Sin cuernos | Vaca A | Con cuernos | Vaca B | Sin cuernos | |
|---|
El cruce con la vaca A es coherente con esta conclusión: del cruce
puede salir perfectamente un ternero sin cuernos, que es lo que se observa.
Primer cruce, toro por vaca A:
. El toro produce gametos
y
al
por ciento y la vaca solo gametos
.
| |
| |
| | |
|---|
Se esperan un
por ciento de terneros
, sin cuernos, y un
por ciento de terneros
, con cuernos. Genotipos
y fenotipos
sin cuernos
con cuernos. Es un cruce prueba o retrocruzamiento.
Segundo cruce, toro por vaca B:
. Los dos producen gametos
y
al
por ciento.
| |
| |
| | |
|---|
Se esperan los genotipos en la proporción
, es decir, un
, un
y un
por ciento respectivamente, y los fenotipos en la proporción
sin cuernos
con cuernos, es decir, un
por ciento de terneros mochos y un
por ciento con cuernos. Es la proporción clásica de la segunda ley de Mendel.
En resumen, del cruce con la vaca A se espera la mitad de terneros con cuernos y del cruce con la vaca B, la cuarta parte.