Inmunología.
a) Defina la respuesta inflamatoria.
b) Indique su finalidad.
c) Diga el nombre de una célula y una molécula que intervengan en la respuesta inflamatoria.
d) Enumere cuatro síntomas característicos de la respuesta inflamatoria.
La respuesta inflamatoria es la reacción local, inmediata e inespecífica que desencadena un tejido cuando resulta dañado por una herida, por un traumatismo o por la entrada de un microorganismo. Forma parte de la inmunidad innata, es decir, de la segunda línea de defensa, y actúa siempre del mismo modo sea cual sea el agente que la provoca.
El proceso comienza cuando las células dañadas, los mastocitos y los basófilos liberan histamina, prostaglandinas y otros mediadores químicos. Estos provocan vasodilatación de los capilares de la zona y aumento de su permeabilidad, con lo que llega más sangre y sale de los vasos plasma rico en proteínas defensivas. A continuación los leucocitos, atraídos por quimiotaxis, se adhieren al endotelio y lo atraviesan por diapédesis, y una vez en el tejido fagocitan a los microorganismos. Los restos de células muertas, bacterias y leucocitos forman el pus.
Su finalidad es triple: concentrar en el foco de la lesión las células y las moléculas defensivas, aislar la zona afectada para impedir que la infección se extienda al resto del organismo, y eliminar los patógenos y los restos celulares para permitir después la reparación del tejido.
Como célula, el macrófago, que fagocita los microorganismos y los restos celulares y libera además mediadores que amplifican la respuesta. Valdrían igualmente el neutrófilo, primer leucocito en llegar al foco, o el mastocito, que es el que la desencadena.
Como molécula, la histamina, liberada por los mastocitos, responsable de la vasodilatación y del aumento de permeabilidad capilar. Valdrían también las prostaglandinas, las interleucinas o las proteínas del complemento.
Los cuatro signos clásicos de la inflamación son el enrojecimiento, el calor, la hinchazón y el dolor.
El enrojecimiento y el calor se deben a la vasodilatación, que hace llegar más sangre a la zona. La hinchazón o edema se debe al plasma que sale de los capilares por el aumento de permeabilidad y se acumula en el tejido. El dolor lo producen las prostaglandinas, que sensibilizan las terminaciones nerviosas, y la presión que el edema ejerce sobre ellas. A estos cuatro suele añadirse un quinto, la pérdida de función de la zona inflamada.