—
, conocido tradicionalmente como etileno. Es el alqueno más sencillo: dos carbonos unidos por un doble enlace, de fórmula molecular
.
—
. El calcio actúa con
y el cloro con
, así que hacen falta dos cloruros por cada catión para que el compuesto sea neutro.
Los dos carbonos presentan hibridación
.
La hibridación se deduce del número de zonas electrónicas que rodean al átomo, entendiendo por zona cada enlace —simple, doble o triple— y cada par no enlazante.
Cada carbono del eteno está unido a dos hidrógenos y al otro carbono, es decir, tiene
zonas, porque el doble enlace cuenta como una sola. Para orientar tres direcciones se combinan el orbital
y dos de los
:
, dispuestos en un plano y separados 120°.
El tercer orbital
queda sin hibridar, perpendicular a ese plano. Los híbridos
forman los enlaces sigma —dos C–H y uno C–C—, y el solapamiento lateral de los dos orbitales
sin hibridar genera el enlace pi que completa el doble enlace.
De ahí que la molécula sea plana y que el doble enlace no permita el giro libre en torno a él, lo que hace posible la isomería geométrica en alquenos sustituidos.
Un enlace
.
Se combinan un metal alcalinotérreo, el calcio, muy poco electronegativo, con un no metal muy electronegativo, el cloro. La diferencia de electronegatividad es tan grande que no comparten electrones: hay transferencia.
Cada uno alcanza así la configuración del gas noble más próximo: el calcio la del argón al perder sus dos electrones
, y cada cloro la del argón al ganar uno.
Estrictamente hablando, no existe una «molécula» de
: lo que hay es una red cristalina tridimensional de iones
y
en proporción 1 a 2, unidos por atracción electrostática. De ahí sus propiedades: punto de fusión alto, sólido duro y frágil, soluble en agua y conductor de la electricidad fundido o disuelto, pero no en estado sólido.