Dos elementos químicos, A y B, presentan las configuraciones electrónicas siguientes:
a) Indique, de forma razonada, la posición (grupo y período) de cada uno de estos dos elementos en la tabla periódica.
b) Si se sabe que los valores de las primeras energías de ionización son 496 y 1250 kJ/mol, justifique cuál es el valor que corresponde a cada uno de los dos elementos (A y B).
c) Razone cuál de los dos elementos presenta más tendencia a formar enlaces de carácter metálico.
d) Explique, de forma razonada, el tipo de enlace que presentará la molécula
.
La posición se lee directamente de la configuración electrónica: el periodo lo da el número cuántico principal más alto ocupado, y el grupo, los electrones de la capa de valencia.
,
: su última capa es la tercera, así que pertenece al
. En ella tiene
electrones y el último entra en un orbital p, de modo que está en el
, el de los halógenos. Sumando electrones,
: es el cloro.
,
: también termina en la tercera capa, luego
, y tiene un único electrón de valencia en un orbital s, así que pertenece al
, el de los alcalinos. Con
, es el sodio.
Los dos elementos están en el mismo periodo, así que sus electrones más externos ocupan el mismo nivel y el apantallamiento de las capas internas es semejante. Lo que cambia es la carga nuclear, que crece hacia la derecha: el elemento A tiene seis protones más que el B, de modo que su carga nuclear efectiva es mucho mayor y retiene con más fuerza a sus electrones.
Hay además un argumento de estabilidad que apunta en el mismo sentido. Al elemento B le basta perder su único electrón
para adquirir la configuración del neón, así que lo cede con enorme facilidad. Al A, en cambio, ionizarse lo aleja del octeto que casi tiene completo: su tendencia natural es ganar un electrón, no perderlo.
El elemento
, el sodio.
El enlace metálico se forma entre átomos con energía de ionización baja y pocos electrones de valencia, capaces de cederlos con facilidad para constituir una nube electrónica deslocalizada que envuelve a los cationes de la red.
El sodio cumple las dos condiciones a la perfección: un solo electrón de valencia y la energía de ionización más baja de los dos, 496 kJ/mol. Es, de hecho, un metal alcalino típico, blando, buen conductor y muy reactivo.
El elemento A, en cambio, es un no metal con siete electrones de valencia y una energía de ionización alta: su comportamiento es el opuesto, ganar electrones para completar el octeto.
La molécula
es el
, y su enlace es
.
Ambos átomos son el mismo no metal, con siete electrones de valencia y una electronegatividad alta e idéntica. Ninguno puede arrancarle electrones al otro, así que la única forma de que ambos completen el octeto es
un par:
Cada átomo aporta un electrón al par compartido y conserva tres pares no enlazantes. Y como los dos átomos son idénticos, el par se reparte por igual entre ellos: no hay desplazamiento de carga ni momento dipolar, de ahí que el enlace, y la molécula, sean apolares.
Entre moléculas de
solo actúan, en consecuencia, fuerzas de dispersión de London, muy débiles, que es la razón de que el dicloro sea un gas a temperatura ambiente.